martes, 30 de diciembre de 2014

Rusia se prepara contra 'Ataque Mundial Rápido' de EEUU
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El viceministro ruso de Defensa para el Armamento, Yuri Borisov, apuntó al plan de ‘Ataque Mundial Rápido’ de EE. UU. como una de las amenazas que encara el sector de la Defensa rusa, además de las dificultades financieras, a través de la redistribución de la producción y el desarrollo tecnológico, en una entrevista publicada este martes por el diario ‘Izvestia’.

“Estados Unidos está implementando su 'Ataque Mundial Rápido’, que puede llegar a cualquier parte del mundo en una hora utilizando portadores hipersónicos”, señaló Borisov, para ilustrar que la respuesta a amenazas derivadas del desarrollo tecnológico “se debe buscar no solo en las Fuerzas Armadas, sino principalmente en la industria, que está desarrollando nuevas tecnologías”.

Borisov trató en la larga entrevista, como problemas fundamentales de la Defensa rusa, las medidas de aislamiento económico impuestas por el bloque occidental a raíz de la crisis ucraniana, los problemas financieros que aquejan a la economía rusa y la necesidad de sustituir elementos producidos por la industria de Ucrania.

“Ningún país, incluido Estados Unidos, produce todo lo que necesita en su territorio”, recalcó el militar ruso para subrayar la interconexión actual en la economía mundial, señalando en el caso de Washington que este importa del sudeste asiático “la mayor parte de la gama de chips de memoria”.

Y, en este sentido, manifestó su preocupación por las entregas de piezas y componentes originarios de países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Sin embargo, consideró imposible establecer un nuevo “Telón de Acero”, dada esa interconexión.

El responsable ruso señaló el caso de los motores producidos en Ucrania para los astilleros de Yantar, en Kaliningrado (extremo oeste de Rusia) como una de las necesidades de sustitución de piezas que está ralentizando la producción de buques para la Marina rusa durante los próximos años, y estimó que será compensada en 2017.

Otro problema por el que manifestó su preocupación es el descenso en la cotización del rublo en las últimas semanas, que compromete los planes de producción, según explicó, para los años 2015, 2016 y 2017.

Por ello estimó que, en caso de que no se pueda compensar la diferencia de precios creada, el Ejército ruso se verá obligado a “reducir el número de piezas o a renunciar a algunas posiciones”.

El gasto militar de Rusia ha crecido más de un 10 % en términos reales cada año en este último lustro, según datos de la Alianza Atlántica, mientras que, por contraste, varios aliados europeos de dicha alianza occidental han recortado su gasto de defensa en más de 25 % en el mismo periodo, y algunos incluso más de un 40 %.

La economía rusa se contrajo, sin embargo, a fin de año por primera vez desde octubre de 2009, lo que parece reflejar un fuerte impacto de las medidas de las restricciones comerciales impuestas por el bloque occidental y de la acusada caída de los precios del petróleo.

Representantes de la banca rusa prevén que la situación económica se estabilizará a mediados de 2015.

Entre los progresos recientes de la tecnología militar rusa cabe señalar el bombardero supersónico Tu-160, armado con bombas de caída libre o guiadas de diversos calibres (incluidas ojivas nucleares), misiles estratégicos de crucero X-55 o misiles aerobalísticos X-15 y con una autonomía de vuelo de entre 10.000 y 16.000 kilómetros.

mla/rha/msf

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