lunes, 21 de enero de 2013

¿Quiénes son los malos en Mali?Escrito por Arnaldo Musa


Las tropas francesas desembarcan en Mali
 
Las tropas francesas desembarcan en Mali
Bajo el pretexto de la estabilización, Francia acaba de intervenir militarmente en Mali, a menos de diez meses del golpe de Estado que derrocó al presidente, Amadou Toumani Toure


Bajo el pretexto de la estabilización, Francia acaba de intervenir militarmente en Mali, a menos de diez meses del golpe de Estado que derrocó al presidente, Amadou Toumani Toure, perpetrado por elementos castrenses que recibieron entrenamiento en Estados Unidos, lo cual ahondó las causas que presuntamente motivaron la acción de la otrora potencia colonial, con el respaldo logístico de Gran Bretaña.
Ello desmiente la versión propalada por medios informativos de Occidente que calificaron de precipitada la decisión del gobierno “socialista” francés, por cuanto primó el temor de monopolios galos de ver afectados sus intereses. La pensada injerencia de París ha recibido el apoyo del Consejo de Seguridad y de otras entidades regionales, sin el asomo de alguna protesta.
El desembarco de tropas galas, que reemplazó la justificación del “fantasma tuareg” por el del “peligro islámico”, el cual, asegura París, responde al movimiento Al Qaeda, alentado por Estados Unidos
La acción golpista de 22 de marzo del 2012, justificada porque no se tomaban medidas drásticas contra el separatismo en el norte del enorme y despoblado país africano, fortaleció el movimiento secesionista encabezado por la etnia tuareg, que proclamó el 6 de abril el Estado Independiente de Azawad y, junto a otros elementos opositores, debilitaron la imagen del presidente interino Diouncounda Traoré, quien fue herido en un atentado en los momentos en que era profundamente cuestionado por las mismas fuerzas golpistas.
Las fuerzas armadas, en su afán de lograr credibilidad, han sido factor capital en la represión, luego de haber evidenciado su falta de control. Otro grave problema que impidió la estabilización es la acusación contra el mandatario interino de inclinarse a favor de los intereses de los países de la Comunidad de Estado para el Desarrollo Económico de África Occidental, que los nacionales.
Pero en el norte, el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad -que aglutina a los independentistas tuareg- fue superado militarmente por las fuerzas del hasta entonces principal aliado islámico, Ansar Dine, quien declaró que rechazaba la idea del estado independentista, motivo enfrentamientos en los que la población local fue la principal víctima y, tras tomar las principales ciudades septentrionales, anunció que se proponía avanzar hacia el sur, para atacar la capital, Bamako, algo poco digno de crédito, cuando se conoce la geografía del país, la enorme distancia a recorrer y la posibilidad de la intervención de Francia, al venirle la anunciada decisión de Dine como “anillo al dedo”.
Detrás de esta cuestión, todo un río revuelto, no debe extrañar que hayan comenzado los ataques aéreos y el desembarco de tropas galas, que reemplazó la justificación del “fantasma tuareg” por el del “peligro islámico”, el cual, asegura París, responde al movimiento Al Qaeda, alentado por Estados Unidos en su creación y utilizado como pantalla para todo tipo de agresión, tras las acciones terroristas del 11 de septiembre del 2011 en Nueva York y Washington.
ALGO PARA RECORDAR
El conflicto en el norte del país no es reciente. Data desde la propia delimitación de Malí como país, en la Conferencia de Berlín de 1884, donde los países europeos trazaron una estrategia en la expansión colonial en África, repartiéndose el territorio en base a criterios económicos y sin tener ninguna consideración por las poblaciones locales, sus tradiciones y culturas.
En el caso de Malí se percibe claramente al mirar sus límites geográficos en el mapaEn el caso de Malí se percibe claramente al mirar sus límites geográficos en el mapa
En muchos casos se unieron etnias históricamente enfrentadas en un mismo país, el cual, desde su independencia, reclamó la secesión (como ocurrió recientemente en Sudán). Esta configuración o conformación ha pasado a la historia con la expresión de que estos países se diseñaron “con regla y escuadra”. En el caso de Malí se percibe claramente al mirar sus límites geográficos en el mapa que acompaña al trabajo.
Ahora, en cuanto al problema con los hoy secesionistas, que tiene más de dos décadas, se agravó porque las reformas económicas emprendidas por el gobierno depuesto no dieron resultados y su popularidad estaba por el suelo en una nación con ricos recursos en sus 1 240 000 kilómetros, mientras la mitad de sus 11 415 261 habitantes viven por debajo del límite de la pobreza.
El oro, el uranio, los fosfatos, el caolín, la sal y la piedra caliza son muy tentadores para la ex potencia colonial y sus aliados occidentales, a quienes les importa un bledo el hacer frente a problemas medioambientales como la desertificación, la deforestación, la erosión del suelo y el agua contaminada.

El oro, el uranio, los fosfatos, el caolín, la sal y la piedra caliza son muy tentadores para la ex potencia colonial y sus aliados occidentales, a quienes les importa un bledo el hacer frente a problemas medioambientales como la desertificación, la deforestación, la erosión del suelo y el agua contaminada.


Mucho se hablará en el futuro de Mali, una nación africana que fue sede de los tres grandes imperios del África occidental que controlaban el comercio transahariano de sal, oro y otras materias primas preciosas. Estos reinos sahelianos carecían tanto de límites geopolíticos como de identidades étnicas delimitados claramente.


En la historia reciente descuella satisfactoriamente la época en que Modibo Keita fue jefe de Gobierno de la Federación de Malí hasta su disolución, cuando fue elegido como el primer presidente.
Estableció rápidamente un Estado unipartidista, adoptando a su vez una orientación africana independiente y socialista con fuertes lazos con la otrora Unión Soviética, y llevó a cabo una extensa nacionalización de los recursos económicos, por lo que se hizo molesto a las potencias occidentales, las cuales lograron imponer un régimen dócil a sus intereses.
Los gobiernos que siguieron han sido files a esta línea, que ha coadyuvado a hacer de Mali una nación en la que hoy se ahonda la inseguridad.

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