Detrás de la Razón: ¿Profecía se acerca? EEUU destruye Tierra Santa, Trump busca gran guerra
martes, 2 de abril de 2019
No
habrá paz hasta que Palestina no sea un país libre, independiente y
reconocido por el mundo entero, sobre todo por el régimen de Israel.
Es
el designio y la conclusión que dejó la reunión entre la Liga Árabe
(LA), la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas
(ONU), en la Cumbre de Túnez, convocada por la propia LA que agrupa a 22
países de Oriente y África.
Este resultado es para el futuro, pero para el presente, es la
condena total contra el presidente Donald Trump en un intento por todos
de dejarlo solo frente al mundo con la decisión que tomó la semana
pasada de declarar oficialmente desde Washington, que los altos del
Golán de Siria, son propiedad no de Siria, sino de Israel.
Este reconocimiento ha traído el repudio internacional y el rechazo,
no por ideología, sino basado en la misma ley que supuestamente rige el
mundo. Trump retó, atentó, violó y desafío al propio EE.UU. quien firmó
las resoluciones más altas que se pueden firmar en el mundo, las del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), que establecen que
los altos del Golán son de Siria, no de Israel.
¿Pero, qué tanto vale el resultado conjunto de prácticamente el mundo
reunido en Túnez? Más cuando todos fuera de esa reunión, le guiñan el
ojo a Israel, miran para otro lado o reciben con entusiasmo al primer
ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. ¿Qué tanto podrá influir? ¿Sólo
son palabras? Lo cierto es que Trump está haciendo a diestra y siniestra
todo lo que le place y que está en contra de la propia decisión de sus
antecesores presidentes, o incluso de la tradición estadounidense.
La constante tanto en Venezuela, como en China o Al-Quds (Jerusalén),
parecería crear las condiciones para que la gente se pelee entre sí,
para crear más violencia y crear quizá una guerra. Vea usted como la
decisión de reconocer a Al-Quds, como capital de Israel y mover la
embajada estadounidense, provocaron una ola de muerte y más de 30 000
heridos en las manifestaciones que a unos kilómetros de ahí se daban por
los palestinos en la Franja de Gaza, contra esa decisión que validada o
respaldaba aun más la atrocidad de Israel de mantenerlos en asedio.
Hoy son los altos del Golán, un tesoro para Israel en toda la
extensión de la palabra y de la geografía, desde lugar sagrado para las
escrituras bíblicas a lugar codiciado para el mapa militar, además de
manantial de agua potable para casi la mitad de su requerimiento, sin
contar los viñedos, campos de ganado y los yacimientos petroleros en 12
000 kilómetros cuadrados.
Hace unas horas, Israel presentó un plan para 2048 que establece la
rápida construcción desde ahora de 300 000 casas sobre los altos del
Golán, para que ese año, se encuentren totalmente amuebladas y habitadas
por colonos que serán enviados ahí como escudo humano. ¿Israel
regresará los altos del Golán algún día? No parece. ¿Qué es lo que está
detrás de todo lo que estamos viendo?
En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas
contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que
quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es
detectar las aristas que no nos dicen. El análisis, las preguntas y
respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de
Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la noche; México, doce, y
Colombia, una de la tarde.
Por Roberto de la Madrid
smd/ctl/rba
No hay comentarios:
Publicar un comentario