Detrás de la Razón; Guerra en América: EEUU vs Rusia, Trump mueve portaaviones nuclear y Putin, militares
lunes, 1 de abril de 2019
Venezuela
SA de CV o Venezuela Company, es lo que ve brillar Donald Trump desde
Washington, donde lo dijo así, descaradamente frente a la esposa de Juan
Guaidó.
Que consideraba a su país como
una compañía. Eso explica perfectamente por qué amenazó a Rusia para que
saque los dos aviones repletos de militares rusos que envió el
presidente Vladimir Putin a Caracas.
Parece evidente que la presencia rusa estorba para los intereses
sobre todo trumpistas y de paso estadounidenses, porque ahora es Trump
que araña todo por quedarse con Venezuela. Pero en lo que coincido con
Trump es que Venezuela lamentablemente parece una Compañía, una vaca
lechera donde todo el mundo tiene intereses.
Qué bonito sería que cada país explotara sus propios recursos, que
sacara beneficios de sus tierras y la integridad de ese dinero fuera
parar a la sociedad de ese país, ricos y pobres, pero ellos mismos en su
derechos de autodeterminarse y autoconducir su futuro. Pero Venezuela
es el tablero de las 3 potencias: EE.UU., Rusia y China.
Para EE.UU., ya lo hemos dicho hasta el cansancio, Venezuela
significa un cheque en blanco, jugoso, sabroso, no solo por lo económico
ni energético que eso ya es mucho, sino también por la posición
geoestratégica, invocada por la Doctrina Monroe hecha por John Quincy
Adams a la medida para el presidente Monroe en 1823 y para las
ambiciones imperialistas de EE.UU., para ser eternas.
América es sólo para los Americanos, que supone sí, un golpe contra
el colonialismo, pero no de EE.UU., sino de Europa y de la triple
alianza de aquel tiempo donde pertenecía Rusia, es decir, nadie del
viejo mundo puede conquistar, colonizar, controlar o apropiarse el
Continente Americano a partir de que EE.UU. se constituyó como nación.
¿Quién les dio ese poder? Ellos mismos. Y hoy, ya no estamos en el
siglo 19, y hace dos días, John Bolton, el asesor de Seguridad Nacional
de EE.UU., la vuelve a invocar para justificar su argumento de que Rusia
es un peligro para la paz y la seguridad de la región, lo mismo que han
dicho en Oriente Medio.
Regresando a mi crítica a las potencias, digo que qué hermoso sería
que cada país se autoexplotara sus recursos, pero resulta que Venezuela
tiene un valor, por lo menos el conocido de miles de millones de dólares
de venta de armas para Rusia, 10 000 millones de dólares en préstamos; y
para China, un valor muchísimo mayor, ha prestado casi 70 000 millones
de dólares a Caracas.
Si lo vemos desde la distancia podemos entender qué se juega en
Venezuela. Los apagones que han dejado a oscuras, la inflación, el
autoproclamado Guaidó, la represión, cualquier cosa es lo de menos,
porque lo de más y lo que realmente importa para las potencias, es la
intersección de intereses geopolíticos de las potencias. Habrá que ver
hasta dónde están dispuestas a perder, para ver el futuro de nuestros
hermanos venezolanos.
En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas
contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que
quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es
detectar las aristas que no nos dicen. El análisis, las preguntas y
respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de
Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la noche; México, doce, y
Colombia, una de la tarde.
Por Roberto de la Madrid
smd/
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