sábado, 30 de enero de 2016


Bomba de varilla

México no puede producir menos crudo pese a planes de OPEP, dice experto

© AP Photo/ Hasan Jamali
AMÉRICA LATINA
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Crisis del mercado petrolero mundial (123)

Los recortes a la producción que buscarían la OPEP con otros productores como Rusia, ayudarían a mejorar los precios del crudo, pero México guarda silencio porque su producción ya está en mínimos históricos, dijo a Sputnik Nóvosti el experto Alexis Juárez Cao.

"México no puede recortar más, porque por sus propias dificultades ha debido retirar 1,2 millones de barriles en una década, del pico de 3,4 millones de barriles diarios alcanzado en 2004 a los actuales 2,2 millones de toneles diarios, y ahora busca desesperadamente relanzar su producción", dijo Juárez Cao, investigador en temas petroleros de Escuela de Gobierno del Instituto Tecnológico de Monterrey.
La expectativa de una reunión entre los países de la OPEP y los que no forman parte del bloque, les ha dado un ligero respiro a los que dependen de los ingresos fiscales petroleros, sin embargo, "en México no hay interés porque la caída de la plataforma productiva de Pemex ya ha sufrido un descalabro impresionante", en la última década, explicó el académico.
Es un buen signo para los mercados que han reaccionado con aumentos moderados de los precios, porque la situación se pone cada vez más grave para los productores, sobre todo para los que extraen hidrocarburos no convencionales, como las rocas esquisto o arenas bituminosas, señaló Juárez Cao.
Alrededor de un 60 por ciento de productores de crudos no convencionales que utilizan la costosa tecnología de fractura hidráulica (fraking) están ya fuera del mercado, por los bajos precios, dijo el experto.
"Ese desastre para los productores de Texas y Dakota del norte en EEUU ha sido festejado en Arabia Saudita, que encabeza una guerra de precios para sacar del mercado a esos nuevos petroleros de crudos no convencionales en EEUU y Canadá", dijo el investigador.
Rusia afirma que Arabia Saudí ha propuesto una reducción global de cinco por ciento de la producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores, a fin de relanzar los precios, en un posible encuentro esperado para febrero, ante lo cual los precios se recuperaron y el precio de la mezcla mexicana subió casi medio dólar a 25,53 dólares por tonel.
En cambio, México ha reaccionando afirmando que el petróleo es menos del 8 por ciento de su economía y que la dependencia de sus ingresos petroleros se ha reducido a la mitad en tres años, alrededor del 20 por ciento del presupuesto federal, compensado con la mayor recaudación tributaria en términos absolutos y relativos en su historia por fuentes no petroleras.
Una industria alicaída
Pero la cadena de valor productiva de México está sometida a una gran presión por parte de las empresarios ligados al sector que "exigen a la estatal Pemex que pague los compromisos que adeuda desde hace más de 120 días, algunas de ellas casi en la bancarrota", dijo el analista.
Pemex ha debido recortar personal enviando a jubilación anticipada a unos 11.000 trabajadores y suspender contratos para bajar la actividad a un mínimo de mantenimiento, mientras los campos productivos que no podrán ser asumidos por Pemex, salen a licitaciones de las empresas privadas en el marco de la apertura de la Reforma Energética emprendida en 2015.
Esa decisión ha tenido "un efecto devastador en la economía de los estados de la república productores", que han obligado al Gobierno a anunciar medidas de alivio con programas de empleos temporales no petroleros para disminuir los efectos nocivos en el sur del país.
"La cadena productiva prácticamente ha paralizado a más de 120 embarcaciones de empresas navieras que están sin operaciones y ha producido unos 50.000 desempleados en la zona petrolera de Tabasco y Campeche", indicó el académico del programa de investigación de posgrado financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
El silencio de México ante las posibles negociaciones entre productores, "es producto de la debilidad de su capacidad de producción, lo más que puede hacer Pemex es mantener sus posiciones de mercado, porque la producción sigue cayendo en forma sostenida en una década".
Mientras ocurren las licitaciones en el marco de la reforma energética que abre la industria a la inversión extranjera por primera vez en 76 años, en un contexto de bajos precios, que han perdido 70 por ciento desde su pico de 2014, "hay regiones semiparalizadas, que no están bombeando, las inversiones están detenidas, porque Pemex no ha pagado contratos en 120 días y para liquidar esas deudas ha emitido un nuevo bono de 5.000 millones de dólares en los mercados financieros", dijo el investigador.
En cuanto a otros países latinoamericanos, VenezuelaEcuador y seguramente Brasil, cuya mayoría de producción es en pozos profundos, "tienen que seguir produciendo a bajos precios, en algunos casos abajo del coste de extracción, aunque acumulen pérdidas, porque el petróleo es su principal fuente de ingreso fiscal".
Mexico ha suspendido parcialmente operaciones por la reestructuración y el proceso de licitaciones en marcha desde 2015, lo que ha servido para bajar sus operaciones al mínimo, añadió.
"Es importante hacer una salvedad en México, el precio del crudo en aguas someras, y terrestres tiene utilidades netas de aproximadamente 200 por ciento en el caso de la mezcla mexicana a precio de 20 dólares, porque el costo de producción es de menos de 10 dólares por barril", explicó el especialista.
El problema es para los países, cuya base se producción descansa en aguas profundas o ultra-profundas, "cuyos costos de producción pueden llegar superiores a los 20 dólares por barril", puntualizó el experto.



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