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NAICM: ¿no a la supervisión?
Irregularidades por doquier
Ruiz Esparza: ¿pérdida de fe?
Irregularidades por doquier
Ruiz Esparza: ¿pérdida de fe?
Carlos Fernández-Vega
En boca de Gerardo Ruiz Esparza es vituperio, porque según él suspender la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM)
¡Zas!, y lo dice uno de los más desacreditados (y miren que los hay)
integrantes del gabinete peñanietista, que aparece involucrado en
prácticamente todas las obras públicas en las que se detectan
irregularidades, deficiencias o abiertas corruptelas. Recuérdese que lo
del Paso Exprés de Cuernavaca no fue la excepción, sino la regla, y ese
sí es descrédito real.no sería un problema para el proyecto, sino un descrédito para el país; generaría desconfianza en México, habría una pérdida económica tremenda (y) prácticamente perdería la fe en nosotros la comunidad financiera internacional, quizá la empresarial.
Tal declaración se da a raíz de que el candidato con apodo de pez anunció públicamente su intención de interponer amparos contra el otorgamiento de contratos para mantener la construcción del NAICM que comprometan el presupuesto del próximo sexenio, porque, dijo,
no aceptaré contratos leoninos, manchados de corrupción, bajo ninguna amenaza... no soy títere de nadie.
Dicho anuncio puso a temblar a todos los involucrados en la megaobra, mientras dos candidatos al hueso mayor (Meade y Anaya) parecen gusanos en sartén. El priísta que no es priísta dice que
la ley no se discutey
el estado de derecho implica el cumplimiento de los contratos. El señor de Atlanta asegura que se trata de un
absoluto disparate, porque ya se realizó inversión. Pues sí, la construcción de infraestructura
requiere de estabilidad y certeza jurídica(gobernador del Banco de México dixit), pero no a cualquier precio, y en el caso del NAICM las irregularidades están en el orden del día, y no sólo del gobierno federal.
En este sentido, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisa las cuentas de la nueva terminal aérea y, como era de esperarse, están patas para arriba. Si se atienden los resultados del ente fiscalizador, el NAICM tendría que ser rebautizado como la terminal aérea NO: no cuadran las cifras, no se hizo tal o cual obra, no se respetó el presupuesto, no se cumplen los plazos pactados, etcétera, etcétera, y todo ello puede ser calificado como se quiere, menos de sinónimo de
estado de derecho,
estabilidad y certeza jurídica.
La ASF analizó lo sucedido en el NAICM a lo largo de 2016 (aunque el dictamen se emitió el 12 de enero de 2018), y el resultado no es precisamente un aval a lo dicho por Ruiz Esparza, Meade y/o Anaya. Por el contrario, es una advertencia documentada sobre las prácticas público privadas a la hora de ejercer presupuestos como el destinado a la nueva terminal aérea.
El ente fiscalizador se enfocó a revisar los dineros utilizados en la construcción de la barda perimetral; de subestaciones y la acometida eléctrica; del edificio terminal; la torre de control; la losa de cimentación central de transporte terrestre intermodal; proyectos, gerencia, estudios, asesorías y consultorías; sistema de precarga e instrumentación geotécnica, infraestructura, estructura de pavimentos y obra civil de ayudas visuales y para la navegación de las oistas dos y tres, y área de túneles, y algunos rubros más, y como se menciona líneas arriba, el resultado de las auditorías es un NO permanente (léase irregularidades por doquier).
Y en el colmo, presumían (versión oficial) que la megaobra
atraería inversiones multimillonarias, una verdadera catarata de
recursos frescos que se inyectarían en la economía nacional para
crecer más, y resulta que se financia… con dinero de los ahorradores en las Afore (ocho de cada 10 pesos), es decir, con los mismos que se
rescatóa ICA, empresa que –al borde de la quiebra– participa en la construcción del NAICM.
En fin, del cúmulo de irregularidades en la nueva terminal,
documentadas por la ASF, se toman las siguientes, que son enumerativas,
pero no limitativas. Van, pues.
Falta de evidencia del seguimiento de los recursos transferidos a la
Sedatu (te hablan Rosario Robles) y la Comisión Nacional de Agua por 88 y
122 millones de pesos, respectivamente, para la adquisición de
parcelas, pago de avalúos, gastos y honorarios notariales.
No se cuenta con los soportes de las aportaciones a la Secretaría de
la Defensa Nacional efectuadas en las cuatro etapas, con cargo al
convenio número tres. Se detectaron errores aritméticos en la
determinación de 16 por ciento de IVA de algunos materiales. Se autorizó
el depósito por la totalidad de los incrementos pactados en el convenio
modificatorio número tres, sin verificar que sólo se debió asignar 50
por ciento y que a reserva de acreditar 40 por ciento de dicha
asignación se aportaría el complemento de los recursos autorizados por
etapa.
No se cumplió con el plazo señalado en el fallo para la firma del
contrato, ya que se sigó hasta el 7 de octubre de 2016, 24 días
naturales después de la fecha establecida. No se verificó que se
acreditara en la propuesta de la contratista el cumplimiento de 50 por
ciento de contenido nacional en materiales, mano de obra y equipo. No se
cumplió con el plazo para la entrega del seguro de responsabilidad
civil por 3 por ciento del monto de la propuesta. No se puso a
disposición de la contratista el anticipo pactado para el inicio de los
trabajos, no obstante que la contratista garantizó las labores mediante
las fianzas correspondientes. No se ha definido la ingeniería de detalle
para la construcción de la cimentación de la galería de cables de
potencia y dichos trabajos llevan un atraso de 49 por ciento respecto
del programa vigente.
En un contrato de servicios se autorizaron pagos de 39 millones de
pesos por concepto de acompañamiento durante el proceso de obra, sin
considerar que la obra aún no comenzaba; se consideró en los costos
indirectos el rubro comunicación social, el cual no corresponde a un
gasto general necesario para la ejecución de los trabajos, ni fue
solicitado en la convocatoria ni en el formato entregado por la entidad
fiscalizada: no se verificó que en los contratos referentes a la
construcción de losa de cimentación y de la construcción del edificio
terminal, se considerara que el avance del primero condicionó el inicio
de los trabajos del segundo.
Y como las citadas, muchísimas más.
Las rebanadas del pastel
Entonces, ¿en serio no hay que revisar nada, porque
es un absoluto disparate, la
ley no se discutey
el estado de derecho implica el cumplimiento de los contratos?
Twitter: @cafevega
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