Rusia acusa a EEUU de incumplir convención sobre armas químicas
La
Cancillería de Rusia acusa a Estados Unidos de incumplir sus
obligaciones en el marco de la Convención sobre la Prohibición de las
Armas Químicas (CAQ), y denuncia que Washington no informa a la OPAQ
sobre la presencia de sus armas químicas en el territorio de otros
países.
“EE.UU. no cumple con sus propias obligaciones en virtud
de la Convención sobre las Armas Químicas y no informa a la OPAQ
(Organización para la Prohibición de Armas Químicas) sobre la presencia
de sus armas químicas en el territorio de otros países”, ha denunciado
el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores en un comunicado emitido
este martes.
Para sostener su denuncia, Rusia ha mencionado que Washington no
reconoció la procedencia de municiones equipadas con fosgeno que dejó en
Panamá cuando en 1999 EE.UU. dio por finalizada su presencia militar
en dicho país. Pero, según la nota, los expertos de la secretaría
técnica de la OPAQ ya en 2002 confirmaron el origen estadounidense de
ese gas venenoso abandonado en los depósitos de municiones del Ejército
norteamericano en suelo panameño.
EE.UU. no cumple con sus propias obligaciones en virtud de la Convención sobre las Armas Químicas y no informa a la OPAQ (Organización para la Prohibición de Armas Químicas) sobre la presencia de sus armas químicas en el territorio de otros países”, denuncia la Cancillería rusa.
Al mismo tiempo, la Cancillería rusa ha recordado que EE.UU. sigue siendo el único país miembro de la CAQ que mantiene un arsenal considerable de armas químicas.
El texto indica también que EE.UU. todavía no ha proporcionado
ninguna prueba de la supuesta existencia de armas químicas en la base
aérea siria de Al-Shairat, sita en la provincia central de Homs:
pretexto que se utilizó para la agresión estadounidense del pasado 4 de
abril de 2017.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó el ataque aéreo contra
dicha base con unos 50 misiles Tomahawk lanzados desde buques de
guerra norteamericanos desplegados en el este del mar Mediterráneo.
Estados Unidos, de hecho, se desentendió de peligrosos basureros con
toneladas de bombas y municiones de armas químicas —gas mostaza y
agentes nerviosos, asfixiantes y venenosos— y convencionales, que usó su
Ejército en experimentos bélicos durante el siglo XX, por ejemplo, en
la Segunda Guerra Mundial, en la guerra de Vietnam y en Panamá.
En Panamá, las tropas estadounidenses abandonaron gran cantidad de
residuos químicos en San José, pequeña isla panameña del océano Pacífico
ubicada a poco más de 80 kilómetros al sur de tierra continental y en
áreas militares aledañas al Canal de Panamá.
krd/hnb/nii/
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