Independentismo catalán acelera ley de desconexión antes del 1-O
Independentismo
catalán ha dado por cerrado el capítulo de atentado de Barcelona y ha
abierto el curso político con presentación de ley de desconexión de
España.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, sería
transitoriamente, el jefe de Estado, la nacionalidad catalana no
supondría la renuncia a la española y los encausados por el proceso
serían amnistiados. Son algunas de las cuestiones que contempla la ‘ley
ruptura’ de España en caso de que gane el sí a la independencia.
La coalición izquierdista Junts pel Sí (en español, Juntos por el Sí)
y la Candidatura de Unidad Popular (CUP) han desgranado la norma que
debe dar seguridad jurídica al escenario de una hipotética independencia
hasta la aprobación de una nueva Constitución, aproximadamente un año
más tarde. La norma apuesta por la negociación con el Estado español y
se aprobará antes del 1 de octubre, aunque se desconoce cuándo y en qué
formato.
Mientras el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero
Español (PSOE) acuerdan una posición común ante el reto soberanista, la
oposición unionista en la Cámara catalana ha asegurado que la ley no
verá la luz, sin descartar tampoco la aplicación del artículo 155 de la
Constitución y la anulación de la autonomía catalana.
Los distintos partidos independentistas, de gran distancia
ideológica, mantienen discrepancias sobre cómo y cuándo aprobar las
leyes de ruptura y del referéndum. Quieren evitar también impugnaciones y
bloqueos institucionales por parte del Tribunal Constitucional (TC).
Sin embargo, dejan claro que lo harán próximamente y se encaminarán así
hacia el choque frontal con el Estado.
Oriol Puig, Barcelona.
mhn/rba
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