miércoles, 21 de diciembre de 2011

Al grito de prohibido olvidar honran en Panamá a víctimas de la invasión de EU


Familiares y grupos sociales exigen declarar el 20 de diciembre día de duelo nacional

Familiares de las víctimas de la invasión estadunidense en 1989 visitaron ayer un cementerio panameñoFoto Ap
Afp, Dpa y Notimex

Periódico La Jornada
Miércoles 21 de diciembre de 2011, p. 27
Panamá, 20 de diciembre. Familiares y miembros de organizaciones políticas y sociales honraron hoy la memoria de los muertos que dejó la invasión estadunidense la madrugada del 20 de diciembre de 1989, y reclamaron al gobierno panameño declarar esta fecha día de duelo nacional y esclarecer el ataque intervencionista.

Bajo la consigna de prohibido olvidar, cientos de personas se reunieron temprano en el cementerio Jardín de Paz para recordar a sus muertos, en tanto que por la tarde hubo una marcha de luto en el barrio El Chorrillo, el sector más bombardeado por Estados Unidos debido a que ahí estaba el cuartel central del general Manuel Antonio Noriega, antiguo aliado de Washington y de la CIA.

El objetivo declarado de la invasión ordenada por el entonces presidente George Bush era detener a Noriega, al frente de las ahora desarticuladas Fuerzas de Defensa de Panamá, bajo la acusación de participar en actividades de narcotráfico. Tras 22 años de haber estado en prisiones de Estados Unidos y Francia, el ex militar fue extraditado desde París el pasado día 11 y se encuentra encarcelado en Panamá.

Murieron miles de panameños y necesitamos que se haga justicia, que el gobierno nos apoye en la demanda contra Estados Unidos, dijo Trinidad Ayola, una las dirigentes de familiares de víctimas que reclaman la verdad en cuanto al número de fallecidos por los bombardeos, ya que oficialmente se habla de unos 400, frente a unos 5 mil que calculan familiares y diversas organizaciones.

Muchos de los fallecidos eran militares o policías que resistieron la invasión. Noriega fue la causa, pero él no apretó el gatillo que mató a mi padre, dijo Jutieth Lyons, cuyo padre defendió el cuartel de Amador. La invasión se pudo haber evitado. Los estadunidenses pudieron haber detenido a Noriega sin tener que causar tanto dolor, dijo.

Si bien hay familiares que dicen no guardar rencor a Noriega, otros lo siguen criticando al señalar que esperaban que regresara con refuerzos para combatir a los estadunindenses, pero prefirió ocultarse. Nos desilusionamos y cada uno tomó por su lado, expresó Olga Cárdenas.

¿Por qué el comando mayor nos abandonó y nos dejó solos?, preguntó Cárdenas, quien formó parte de los Batallones de la Dignidad, milicia creada por el propio Noriega. Al respecto el entonces jefe de esa milicia, Benjamín Colamarco, dijo que las víctimas murieron no por defender a un hombre sino a un ideal, por defender la integridad territorial del Estado.

Durante la invasión Estados Unidos aprovechó para probar el avión F-117 Stealth, indetectable al radar, y los mejorados helicópteros Apache y Cobra, que después utilizaron en la guerra del Golfo en Irak, en 1991. Sin embargo, los crímenes de la invasión han quedado impunes ya que nadie ha sido llevado a juicio.

Además de justicia e indemnizaciones, las víctimas reclaman que se declare el 20 de diciembre día de duelo nacional, y subrayan que ninguno de los cinco gobernantes posteriores a la invasión han querido hacerlo. Ayola citó que en México aún recuerdan con honor a los niños Héroes de Chapultepec, cadetes que resistieron el ataque de Estados Unidos en 1847.

AnteriorSiguiente
Subir al inicio del texto

No hay comentarios: