Carta abierta de Stella Calloni a Cristina Fernández
Escrito por
Tomado de Tiempo Argentino
La escritora envió una carta pública a la ex presidenta, Cristina
Fernández de Kirchner, en apoyo a la denuncia de persecución contra
ella y su hija.
"Siento la necesidad de un fuerte reclamo a nosotras mismas, a
nosotras las mujeres que debimos ir mucho más lejos en su defensa,
porque no sólo es una persecución política perversa y con tintes
siniestros, sino que se trata también de una persecución de género",
dice la escritora.
Calloni también hizo referencia a la situación actual del país. "Todo
esto hace más injusto esta persecución que también la está viviendo el
pueblo que reclama en las calles, contra el hambre, el desempleo y la
injusticia con todo su derecho en este siglo que debe ser sin duda, el
siglo de nuestra liberación".
Por último, expresó, "quisiera transmitirle también el sentimiento de
muchas compañeras y compañeros, de personas y seres humanos formidables
que están en estos momentos conmovidos".
La carta completa.
"Querida Senadora y ex presidenta
Por este medio quiero expresarle mi respeto y solidaridad ante lo que
está sucediendo con su hija Florencia, afectada en su salud por la
brutal campaña de que fueron y son víctimas Usted y su familia en estos
tiempos aciagos.
Su llamado nos ha conmovido profundamente pero también siento la
necesidad de un fuerte reclamo a nosotras mismas, a nosotras las mujeres
que debimos ir mucho más lejos en su defensa, porque no sólo es una
persecución política perversa y con tintes siniestros, sino que se trata
también de una persecución de género.
La crueldad de amenazar a una madre con la prisión de su hija o hijo,
como se está haciendo con Usted y en varios de los casos de los presos
políticos que este gobierno mantiene ilegalmente, con la colaboración
imprescindible de un sector de la justicia que ignora el estado de
Derecho como en cualquier dictadura, ha tocado todos los límites que una
sociedad puede y debe tolerar.Y más aún en un país que ha vivido y
resistido, lo que vivió y resistió.
Los sembradores de odio, los periodistas que han dejado de serlo hace
tiempo para convertirse en operadores patéticos de una guerra sucia y
criminal, como es la Guerra de Cuarta generación (psicológica) cuyo
primer mandamiento explica que no hacen falta las balas para matar a un
“disidente” a un “dirigente” político popular, patriota, molesto para
ciertos intereses, que no es otra cosa que un ser humano. Simplemente se
lo destruye, denigrándolo, desacreditándolo, acusándolo falsamente, es
decir matándolo moralmente.
No podemos aceptar más que quienes asumen la tarea de matar
moralmente en razón de poderes e intereses locales o externos
desinformando, mintiendo a sabiendas de lo que están haciendo, lo hagan
en nombre del periodismo. Esos no son periodistas, no pueden ni deben
ser aceptados como tales.
En momentos en que sale a luz la utilización de la extorsión como
metodología de las operaciones político- judiciales, mediáticas que se
realizan, así como el espionaje interno y externo sobre nuestro pueblo y
cuando esto nos lleva hacia la matriz de estos planes siniestros y nos
señala a los verdaderos responsables de este crimen también de lesa
humanidad, nosotras no debemos dejar que nos impidan la justicia, no
podemos permitir la impunidad, contra la que tanto se ha luchado en
nuestro país.
Ante esta situación nosotras las mujeres debemos ponernos de pie y
acompañarla en cada instancia e impedir las injusticias que sólo generan
violencia sobre la violencia.
La veo luchar con la fuerza que sólo da la certeza de haber elegido
una lucha política por principios profundos, como lo demostró Usted y el
presidente Néstor Kirchner , que devolvieron al pueblo la esperanza, la
conciencia de sus derechos, el mejor tiempo que yo recuerdo haber
vivido después de aquellos en que niña y adolescente aprendí a admirar a
Evita y al general Juan Domingo Perón. Entonces vi despertar a un
pueblo sometido a tantas injusticias, en este extenso país, el de
adentro y profundo como mi tierra entrerriana, que aún siguen
desconociendo en esta gran capital, como si hubieran dos países.
Y más aún después de haber vivido todas las dictaduras unas tras
otras desde 1955 cuando derrocaron a Perón hasta la más cruenta entre
1976 y 1983, creo que nunca vivimos un momento como el que disfrutamos
bajo los gobiernos de ustedes, cuando comenzamos a sentir que otra vez
teníamos patria, y justicia y derecho a la soberanía y a recuperar
nuestra identidad perdida en laberintos oscuros, nuestra memoria
histórica, nuestra vivencia latinoamericana, en esa unidad
extraordinaria con nuestros hermanos latinoamericanos, que significaba
la esperanza de un futuro verdaderamente independiente.
Todo esto hace más injusto esta persecución que también la está
viviendo el pueblo que reclama en las calles, contra el hambre, el
desempleo y la injusticia con todo su derecho en este siglo que debe ser
sin duda, el siglo de nuestra liberación.
Le hablo a la compañera, a la mujer, a la hija que también siento que
es, cuando la veo batallar, como la vi siempre en el Congreso desde que
era diputada, senadora donde ya se percibía la madera de la que estaba
hecha, y que nos demostró en una presidencia en que fue víctima de los
más feroces ataques, como si viviéramos entre hienas.
Sólo quiero hacerle llegar un abrazo fuerte y solidario para Usted y
Florencia que está destinada a ser una gran cineasta, pero
fundamentalmente una mujer sensible, una feminista profunda, una madre
amorosa como es. Quisiera transmitirle también el sentimiento de muchas
compañeras y compañeros, de personas y seres humanos formidables que
están en estos momentos conmovidos, pero también como yo misma
reclamándonos por lo que desde ahora debe ser una marcha inclaudicable
hacia nuestro derecho a vivir en paz justicia y libertad, como ese
continente que ustedes y sus hijos soñaron junto a tantos compañeros que
están y que no están.
Sientan nuestro amor y nuestra decisión de defenderlas como la gran
familia que somos en estos caminos de la liberación. Por la paz y la
vida digna."
Stella Calloni
Periodista y escritora
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