¿Por qué y cómo Barzani dejó el sueño independentista?
Una
medida que iba a crear un gran caos, no solo en Irak sino también en
Irán y Turquía, se quedó nula y su diseñador dejó el poder.
Se
trata del polémico referéndum que se realizó de forma ilegal, el pasado
25 de septiembre, en la región semiautónoma de Kurdistán iraquí,
liderada por Masud Barzani. Si bien, el gobierno regional dijo que el sí
ganó la mayoría absoluta, por discrepancias con el gobierno central y
otros motivos, tiró la toalla y suspendió el resultado del referéndum.
En este artículo, estudiamos el porqué de la marcha atrás de Barzani, además de analizar el futuro de esta región kurda.
Referéndum de Independencia
Mientras la región del Oeste de Asia está sumergida en crisis como la
guerra siria, la crisis humanitaria en Yemen y la inestabilidad en
Irak, el independentismo kurdo en Irak, aumentó las preocupaciones
acerca de unos cambios geopolíticos profundos en Oriente Medio. Razón
por la cual, desde el inicio de esta movilización política, tanto el
gobierno central iraquí como la comunidad internacional, excepto el
régimen israelí, rechazaron la medida y afirmaron que no reconocerán el
resultado.
Sin embargo, pese a todas las advertencias, Barzani decidió realizar
el referéndum cuyo resultado fue un 93% de votos a favor de la secesión.
En este sentido, ya tal como se esperaba, la comunidad internacional
rechazó la votación y apostó por diálogo entre las partes en disputa
para encontrar una solución pacífica y evitar que el problema se
convierta en una nueva crisis especialmente cuando los terroristas de
Daesh están perdiendo fuerza dentro del país. Pero, la respuesta desde
el Kurdistán iraquí no era satisfactoria y se abogó por enfrentamientos y
no colaborar con Bagdad.
Reacción del gobierno central y países involucrados
Debido a la negativa de Barzani, empezó la operación de las fuerzas
iraquíes para retomar el control de las zonas en disputa y presionar al
gobierno regional.
En medio de la crisis militar y política, la ciudad de Kirkuk tuvo
una gran importancia ya que cuenta con 40 por ciento del petróleo y 70
por ciento del gas de Irak. Barzani sabía que para ejecutar el plan de
la independencia del Kurdistán no tiene otra alternativa que dominar
esta ciudad. Por lo tanto, cuando Bagdad vio la situación tan tensa
recuperó el control de Kirkuk en tan solo 20 horas. Además de Kirkuk,
las fuerzas iraquíes dominaron varias otras partes como ciudad de Altun
Kupri, en el norte de Kirkuk y lo mismo pasó con Dehok, la localidad
norteña de Irak. Algo que dejó a Barzani bajo mucha presión y le motivó
retirarse y emitir un comunicado con los siguientes puntos: La primera,
un alto al fuego inmediato” en todas las zonas en disputa; la segunda,
“congelar” los resultados del referéndum separatista y, por último,
empezar “conversaciones abiertas” entre el Gobierno regional kurdo y el
Gobierno iraquí.
El gobierno central acogió la iniciativa pero al mismo tiempo
enfatizó que no acepta la suspensión del resultado del referéndum y que
solo se debe anularlo, ya que de no ser así tal escena podría repetirse
en cualquier momento en el futuro.
Motivos de la marcha atrás de Barzani
Además de la reacción contundente y rápida del gobierno central
iraquí y presionar a las autoridades kurdas mediante una amplia
operación militar, la falta de acompañamiento de la comunidad
internacional con Barzani le motivó tirar la toalla y apostar por el
diálogo. El Kurdistán iraquí para materializar su sueño independentista
había contado con el apoyo de los países occidentales como EEUU y el
régimen de Israel, los que de forma indirecta habían defendido este
movimiento, algo que no se materializó y toda la comunidad internacional
dejó solo a esta región y apoyaron la integridad territorial iraquí. En
este contexto, no se debe olvidar las presiones ejercidas por parte de
Irán, Turquía y el mismo Bagdad que tuvieron una gran influencia en la
estrategia de Barzani. Ellos impusieron sanciones y bloques terrestres y
aéreos, por los que, los kurdos se quedaron asfixiados y desconectados
del mundo y tal medida motivó que Barzani no pudiera resistir más que
unos días.
Consecuencias del referéndum para los kurdos
Desde que Barzani rechazó el diálogo con el gobierno central y
celebró el referéndum y posteriormente apostó por la secesión hasta el
fin de la operación iraquí, los kurdos perdieron un 30% del territorio
que tenían bajo su control. En este contexto, lo peor fue el dominio de
Bagdad a los pozos petroleros de Avana y Bai Hasan, al noroeste de
Kirkuk. Ambos, los más importantes de la zona en disputa entre los
gobiernos central y regional, proporcionaban el 45 % de la producción
kurda. Su pérdida equivale a la mitad de los ingresos de la región
autónoma, cuya economía ya se encontraba en serias dificultades. La
pérdida de los 280.000 barriles diarios de crudo que producían, no sólo
supone un grave contratiempo a su economía, basada casi exclusivamente
en la exportación de petróleo, sino que cercena sus sueños de
independencia.
El conjunto de estas graves consecuencias para los kurdos, motivó a
Masud Barzani, quien fue responsable de esta situación, renunciar al
cargo. De esta forma, Barzani quien quería ser el héroe nacional de los
kurdos, no solo no pudo beneficiar a este pueblo, sino les perjudicó
económicamente en gran medida.
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