El país no estaba listo para entrar a la eurozona: Tsipras, líder de la
izquierdista Syriza
El desarrollo de años en Grecia se quedó en bolsillos de
empresarios y banqueros
La solución a la crisis comienza
entendiendo la derrota del dogma neoliberal, señala
Rodrigo Hernández
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de junio de 2012, p. 35
Miércoles 13 de junio de 2012, p. 35
Atenas, 12 de junio. En Europa ha comenzado
a soplar un viento de cambio, sobre todo por medio de los movimientos y la
resistencia de los ciudadanos europeos, sostiene Alexis Tsipras, líder de la
Coalición de Izquierda Radical, Syriza, en entrevista con La Jornada,
de cara a las elecciones legislativas a realizarse el domingo 17.
–A pocos días de los comicios presidenciales y en medio de una crisis
económica, su país es el centro de atención del continente. ¿Cómo sienten la
presión mundial de medios de comunicación y políticos?
–Es interesante porque el corazón del problema que vivimos existe en el
centro de Europa y la crisis va a afectar rápidamente ahí también. Si un banco
en Grecia colapsa esto afectará al sistema europeo bancario, porque los bancos
mantienen fuertes lazos por los préstamos internos. Entonces, si un banco heleno
colapsa, se llevará con él bancos en Italia y éstos a otros en Holanda o en
Bruselas. Francia también está en el corazón del problema, creo que incluso
Alemania no se queda fuera de esta crisis. El cerco se aprieta. Nosotros
queremos seguir en la zona euro. En este contexto las opciones que tiene
Alemania son dos. O darse cuenta de que la insistencia en este error es
catastrófica y debe dejar a un lado las terquedades para cambiar de política, o
que sea Alemania la que salga primero de la zona euro.
–¿Empiezan a sentirse aislados en el continente?
–Grecia en realidad no constituye más que 3 por ciento del producto interior
bruto europeo, nuestra deuda representa 2.85 por ciento de la deuda europea. Es
como una gota en el océano. El problema más grande para la zona euro es España,
que es una economía grande y está a punto de desmantelarse, es Italia que tiene
más deuda que nosotros. Entonces, lo que al mismo tiempo es el gran problema, es
también el arma de Grecia, reivindicando una solución en conjunto para toda
Europa
–¿Cómo se han podido generar estas deudas tan enormes?
–Hace ya muchos años que se formó, en la base de un modelo de desarrollo y
producción que se basó en el dinero fácil, en el sobreprestamismo. Grecia no
estaba lista para entrar en la eurozona cuando lo hizo. Adquirimos un consumismo
extremo, organizamos unos Juegos Olímpicos con deudas que aún conservamos y,
sobre todo, el desarrollo de años se quedó en los bolsillos de empresarios y
banqueros.
–Desde hace años se han venido aplicando medidas de austeridad para frenar
esta deuda, ¿ha funcionado?
–Son las mismas medidas que aplicaron a América Latina, que fallaron, pero
que ahora las traen a Grecia. No sólo no han salvado al paciente, sino que lo
han empeorado. El remedio fue peor que la enfermedad. Ahora con el pretexto de
la crisis y la aplicación de las medidas de austeridad encontraron la
oportunidad para desmantelar las leyes laborales, reducir los salarios en nombre
de la competitividad bajando el coste de los trabajadores, encontraron la
oportunidad para seguir especulando sin límite. Dos años y medio después nuestro
PIB se redujo 20 puntos y es nuestro sexto año en recesión.
–En ese contexto, su partido, Syriza, ha pasado de tener en las elecciones
anteriores 4 por ciento de votos, a esperar que los resultados de la consulta
del próximo domingo le permitan ser primer ministro de Grecia.
–Hace dos años nadie en Grecia podía imaginar que en un país desarrollado en
el corazón de Europa, en la eurozona, vendrían a imponer políticas de
shock. Nadie esperaba hace dos años que Grecia en 2012 sería un país al
borde de una crisis humanitaria. Entonces, es completamente normal que haya
habido un cambio político. La paradoja sería que la gente tuviera hambre y
siguiera apoyando a sus asesinos. Eso es ilógico. Creo que lo más normal es que
la gente intentara convertir su rabia en una propuesta política alternativa.
–Según las encuestas necesitarán alguna alianza para poder gobernar algo que
no pudieron conseguir en las anteriores elecciones.
–Nosotros queremos formar el 18 de junio un gobierno de izquierda. Y este
momento es muy importante, es histórico para la izquierda en general. Sabemos
que será difícil pero no tenemos más camino que agarrar esta
oportunidad.
Alexis Tsipras, líder de la Coalición de Izquierda Radical,
Syriza, dijo en entrevista que, de ganar la elección, en su política interna
tiene planeada la nacionalización del sistema bancario griegoFoto Archivo La Jornada
–¿Cuáles serán las líneas de su política interna?
–Hemos anunciado un plan nacional de reconstrucción que va a remplazar el
memorando. Ahí se planea la nacionalización del sistema bancario y como
siguiente paso su socialización a través de un control público social con
transparencia. Vamos a eliminar parte de la deuda de las familias y los negocios
sobreendeudados, tomando en cuenta la pérdida de ganancias desde el momento que
firmaron los préstamos. Vamos a intentar apoyar principalmente los grupos
sociales más débiles.
–¿Qué plantean para solucionar su deuda y la crisis?
–La solución al problema de Grecia y de la Unión Europea comienza entendiendo
la derrota del dogma neoliberal de la señora Merkel y de los líderes de Europa y
su obcecación en las medidas de austeridad. La deuda se podría manejar mediante
un nuevo rol del Banco Central Europeo, a través del eurobono y de una reunión
multilateral europea sobre la deuda. Parte de ésta se puede eliminar al ser
ilegal, otra parte se pondrá sobre el control de BCE o bajo el Fondo Europeo de
Estabilidad Financiera. Sólo así los mercados van a entender que no son ellos
los que tienen el control sobre esta situación, que la política tiene el control
sobre los mercados. Cualquier otra opción puede, en corto plazo, llevar al
desmantelamiento de la eurozona y eso sería un acontecimiento de influencia
mundial. El euro es la segunda moneda de la reserva mundial, así que no hablamos
de la bancarrota de una economía pequeña, sino de la destrucción de la segunda
moneda más importante. Eso llevaría hacia una crisis a toda la economía
mundial.
–¿Syriza tiene aliados en Europa que le puedan ayudar a conseguir esto?
–En Europa ha comenzado a soplar un viento de cambio, sobre todo a través de
los movimientos y la resistencia de los ciudadanos. En los gobiernos vemos que
hay incomodidad, en otros gobiernos hay persistencia hacia los mismos errores.
En Francia, tras la salida de Sarkozy y la llegada de Hollande hay un constante
movimiento, pero que todavía no es capaz de realizar grandes cambios.
–Hablan constantemente de continuar en la zona euro pero atendiendo a las
amenazas de otros países, cuando hablan de eliminar las medidas de austeridad
¿miran también hacia otras zonas geográficas?
–Grecia puede ser un país pequeño de Europa, pero al mismo tiempo es una vía
de paso en entre tres continentes. También es una vía de paso energético.
Teníamos, tradicionalmente, relaciones de alianza y amistad que deberemos
retomar con Rusia y pretendemos acercarnos en todos los sentidos al mundo árabe
y sobre todo a América Latina.
“El ejemplo de Venezuela es característico. Hugo Chávez logró hacer cosas
importantes para su país a través de un proceso pacífico y al mismo tiempo
revolucionario. Logró nacionalizar las fuentes naturales de producción. Y lo
consiguió aunque estuvo bajo un permanente choque con grandes intereses, los del
capital y también geopolíticos que constantemente lo tienen en la mira.
–Siendo un grupo político sin experiencia, sin gente que haya en el poder,
crees que va a ser difícil manejar una situación como la que vivimos?
–Claro que no tenemos experiencia, no estamos acostumbrados a robar ni a
malgastar el dinero público. Pero tenemos una ventaja muy importante, tenemos la
razón de nuestra parte y al pueblo de nuestro lado.
“También sabemos que aquí se enfrenta un pasado oscuro con un futuro de
esperanza. Sabemos que nos vamos a enfrentar con fuerzas que no conocemos ni
tenemos enfrente. Nuestros opositores más grandes no son los tradicionales
partidos griegos, son las fuerzas del poder financiero del capital bancario, si
no tenemos al pueblo con nosotros, no podemos dar pasos hacia adelante.

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