viernes, 26 de junio de 2015


Estados Unidos enciende la llama de la guerra en Europa del Este

Por: Oglis Ramos         

  • Estados Unidos enciende la llama de la guerra en Europa del Este




















 
Washington y sus aliados en Europa niegan al mundo que han declarado la guerra a Moscú, mientras que sus esbirros militares arrodillados a la OTAN convierten a Europa en un polvorín, preparan, por otro lado, los instrumentos de disociación imperial.
Las recientes movilizaciones de tropas por parte de la OTAN en Europa del Este muestran claramente que las sanciones de Occidente y sus satélites pro imperialistas en Europa contra Rusia no han arrojado los resultados deseados. Aun cuando intentan arrodillar a Moscú con amenazas y una guerra mediática mundial, el Kremlin muestra su más importante armamento: la diplomacia, la cual está siendo muy bien ejecutada por Moscú convirtiéndola en un escudo contra toda la andanada desatada por los EE.UU. Esto sin duda alguna hace ver a la antigua URSS como un verdadero coloso, provocando que los enemigos del mundo pasen de las sanciones y las descalificaciones a las amenazas de colocar tropas y armamento pesado en varios países como Estonia, Letonia, Polonia y Lituania. El conflicto de Ucrania, como buen experimento de las agencias de inteligencia y de las grandes corporaciones trasnacionales, poco a poco les van dando los resultados esperados a las mafias financieras que dominan a los títeres gobiernos europeos, y a su mentor: Estados Unidos. Aun con acuerdos de papel este conflicto se usó para desatar la peor cacería internacional contra un país, que, a pesar de tener el poder económico y militar para enfrentar las ambiciones de locura, aún mantiene una política de respetar, por encima de cualquier ataque y violación de los principios internacionales, a toda la raza humana. EE.UU., con políticas guerreristas, ha intentado por todos los flancos cercar a Moscú, y su perro más fiel en Europa, la Unión Europa, continúa moviendo la cola cuando las órdenes emanadas por Washington van en contra de mantener la paz en el continente. La guerra silenciosa que se ha desatado contra el gobierno de Vladimir Putin ya se encuentra en sus últimos arreglos, y la causa de este apuro son las derrotas que ha sufrido Occidente y sus esbirros europeos en todos los ámbitos de la política internacional. Las sanciones no fueron más que un andamiaje descabellado llenas de publicidad, lo cual fue aprovechado por Putin para establecer alianzas económicas y reventar el nudo que intentó colocar la Casa Blanca. Putin decide impulsar por todas las vías a los BRICS de manera tal de crear una alianza perfecta que permita a Rusia desviar los ataques económicos impulsados por Occidente y la Unión Europea. En todo este escenario, Moscú continúa expandiendo su influencia en Asia y mostrándose fuerte ante una Europa sumisa y entreguista a los designios de Occidente. Las acciones diplomáticas y el afianzamiento de las relaciones de Rusia y China ponen en duda que los EE.UU. logren dominar por completo a los que históricamente son sus mayores enemigos en todos los ámbitos de la política mundial. El reacomodo militar de la OTAN  es difundido por todos los medios al servicio del imperialismo estadounidense mostrándose como el salvador de la humanidad, cuando en realidad es quien está marcando el camino hacia la liquidación total de la vida humana. La voracidad imperial marcó entre sus puntos de agenda iniciar una guerra capitalista a gran escala y para esto, las agencias de inteligencia al servicio de las corporaciones económicas trasnacionales ya han establecido la hoja de ruta en el Medio Oriente, en Europa, en Asia y América del Sur. La excusa de salvar a Europa de las garras de Rusia, pone de manifiesto que la mentalidad guerrerista occidental se mantiene latente igual que en la época de la guerra fría; aunque los voceros de los países satélites europeos lo nieguen, el simple hecho de accionar con tropas militares y armamento pesado de manera amenazante alrededor de las fronteras de un país (el cual está siendo satanizado por las corporaciones mediáticas y es objeto de sanciones por las mafias de los gobiernos títeres de los EEUU hasta el punto de querer colmar la gran paciencia del gobierno de Putin) es claramente una declaración de guerra. Entonces, ante esta nueva situación que el imperialismo pone en el mundo de querer iniciar una guerra con resultados catastróficos para la humanidad, el plan de dominación total que se ha propuesto el Pentágono pasa por iniciar una neocolonización en Europa y para esto va a necesitar reconstruirla, no sin antes verla destruirse. Washington y sus aliados en Europa  niegan al mundo que han declarado la guerra a Moscú, mientras que sus esbirros militares arrodillados a la OTAN convierten a Europa en un polvorín, preparan, por otro lado, los instrumentos de disociación imperial; dejando ver claramente que no es Rusia quien amenaza la paz mundial, sino las ambiciones de dominio y supremacía imperial que necesitan una gran guerra o un conflicto con resultados catastróficos para que el poder financiero global pueda reordenar el sistema, que se encuentra en decadencia a causa de la voracidad imperial. La retórica anti rusa y el despliegue de tropas en Europa del Este va a obligar a Moscú a tomar acciones ante la amenaza latente, y esta amenaza significa la militarización de Europa por parte de los EE.UU. y sus satélites pro imperialistas. De esta manera, no solo se amenaza la seguridad de Rusia sino de todo el mundo, y es aquí donde la hipocresía de los gobiernos de Europa y Occidente no tiene límites. Antes fue Irak, en el que, en nombre de la democracia, abrieron la ruta para resquebrajar al país, luego les tocó el turno a Afganistán, Libia, y aún se mantienen en Siria, pero ahora usando al terror como arma para “instaurar la democracia”. Entonces, si la amenaza roja a la que tanta publicidad hicieron durante décadas ya no está, ¿cuál será la excusa de Obama ante los medios al servicio de la maquinaria imperial para desatar lo que puede significar el cambio de la humanidad tal y como la conocemos?

No hay comentarios: