
Los volcanes rusos resultan ser una amenaza para la Tierra
Un
equipo internacional de científicos descubrió que las erupciones
volcánicas en el hemisferio norte, incluida Rusia, tienen un impacto
mayor en el clima de lo que se creía anteriormente.
Se
sabe que algunos volcanes extratropicales activos, como el Kasatochi en
Alaska y el Sarychev en Rusia, aumentan el contenido de azufre en la
atmósfera inferior. Sin embargo, se pensaba que su impacto en el clima
era débil y de corta duración. En cambio, se sostenía que los volcanes
ubicados en las latitudes del sur ejercían una mayor influencia en la
envoltura de aire de la Tierra, ya que en climas cálidos se necesita más
tiempo para que el azufre abandone la estratosfera.
Los resultados del análisis de los núcleos de hielo que contienen
azufre mostraron que, durante los últimos 1.250 años, las erupciones de
volcanes extratropicales en realidad causaron un enfriamiento notable de
la superficie en el hemisferio norte.
En otras palabras, enfrían la atmósfera mucho más que los volcanes tropicales, incluso cuando emiten la misma cantidad de azufre, explican desde el Centro Helmholtz de Investigación del Océano Kiel (GEOMAR).
El enfriamiento de la atmósfera ocurre cuando los gases que contienen azufre se liberan en la estratosfera a una altitud de 10 a 15 kilómetros. El resultado es una neblina de gases que puede durar varios meses o años. Refleja una parte significativa de la radiación solar que ingresa a la atmósfera de regreso al espacio, causando una disminución en la temperatura promedio anual. En las latitudes del norte, la vida útil de esta cortina de gases es solo un poco menor que en los trópicos. Además, el impacto en el clima se concentra en el hemisferio norte, lo que aumenta el enfriamiento de la atmósfera.
La investigación fue publicada en la revista Nature Geoscience.
En otras palabras, enfrían la atmósfera mucho más que los volcanes tropicales, incluso cuando emiten la misma cantidad de azufre, explican desde el Centro Helmholtz de Investigación del Océano Kiel (GEOMAR).
El enfriamiento de la atmósfera ocurre cuando los gases que contienen azufre se liberan en la estratosfera a una altitud de 10 a 15 kilómetros. El resultado es una neblina de gases que puede durar varios meses o años. Refleja una parte significativa de la radiación solar que ingresa a la atmósfera de regreso al espacio, causando una disminución en la temperatura promedio anual. En las latitudes del norte, la vida útil de esta cortina de gases es solo un poco menor que en los trópicos. Además, el impacto en el clima se concentra en el hemisferio norte, lo que aumenta el enfriamiento de la atmósfera.
La investigación fue publicada en la revista Nature Geoscience.


No hay comentarios:
Publicar un comentario