Sánchez pide diálogo con Cataluña, pero no descarta artículo 155
El
presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, apuesta por dialogar
con Cataluña y no abrir vías judiciales, pero podría aplicar de nuevo el
artículo 155.
“Hay instrumentos para articular consensos (y
también) la firme voluntad de dialogar para confirmar la cohesión
territorial de nuestro país”, ha declarado este viernes Sánchez, que ha
dicho que todavía considera la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, “porque es constitucional”.
En una rueda de prensa en el Palacio de La Moncloa, en Madrid
(capital), el jefe del Ejecutivo se ha mostrado convencido de que
solucionar la cuestión catalana requerirá “tiempo”, pero que a “medio
plazo” podrá “convencer” al independentismo de que la solución pasa por
una votación, pero no sobre la secesión.
El dirigente socialista ha insistido también en lograr la unidad
mediante citas bilaterales con las autoridades de la comunidad autónoma
de Cataluña, en el noreste del país, para encontrar una salida a la
crisis.
Pese a las palabras del mandatario, la consejera y portavoz del Govern catalán, Elsa Artadi, ha considerado “decepcionante” el primero de esos diálogos bilaterales, tras una reunión Estado-Generalitat mantenida el pasado miércoles en Barcelona.
Hay instrumentos para articular consensos (y también) la firme voluntad de dialogar para confirmar la cohesión territorial de nuestro país”, ha declarado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que por otra parte no ha descartado aplicar de nuevo el artículo 155 de la Constitución española frente a un nuevo intento independentista de Cataluña.
Sánchez se ha reunido este viernes con el presidente del Partido Popular (PP), Pablo Casado, quien le ha ofrecido facilitar una mayoría absoluta de su partido en el Senado “si hay necesidad de aplicar” el artículo 155.
No obstante, el presidente del Gobierno ha rechazado la propuesta de
Casado de tipificar como delito la organización de referendos ilegales,
presuntamente para no perturbar el proceso de diálogo entre el gobierno
autonómico catalán y la Administración central española.
Pese a los intentos del Ejecutivo español por solucionar las
discrepancias con los independentistas catalanes, las tensiones entre
ambas partes se mantienen altas.
Ayer jueves, los separatistas se manifestaron en
las calles de Barcelona y quemaron las fotos del rey de España, Felipe
VI, y del juez del Tribunal Supremo (TS) Pablo Llarena por su oposición
al proceso secesionista de la comunidad.
mpm/mla/fdd/hnb
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