
Director general de PhosAgro: "Veo un gran potencial en Argentina"
América
Latina representa un especial interés para las empresas rusas, sobre
todo, en el actual contexto de las sanciones. A finales de noviembre en
Buenos Aires se celebrará la cumbre del G20. Para Rusia, es una
oportunidad para debatir los desafíos que enfrenta la economía mundial y
llevar a cabo negociaciones con los socios argentinos.
En una entrevista a Sputnik, el director general de uno de los mayores productores de fertilizantes PhosAgro
y presidente del Consejo empresarial ruso-argentino, Andréi Gúriev,
comentó cómo se desarrolla la cooperación entre Rusia y Argentina a
nivel empresarial, qué obstáculos existen para realizar exportaciones y
qué nuevos proyectos se prevé implementar.

©
Sputnik / Igor Russak
Andréi Gúriev, director general de la empresa rusa PhosAgro
— ¿Qué proyectos están negociando actualmente los dos países?

©
Sputnik / Maksim Blinov
— Argentina ahora está abierta a las inversiones y a las empresas rusas.
Con la reanudación del trabajo del Consejo empresarial a principios
del año pasado, hemos logrado reanudar la cooperación con los
representantes del negocio argentino. La colaboración cuenta con el
respaldo de las autoridades de ambos países.
Hemos determinado las barreras que ahora obstaculizan el aumento del
intercambio comercial, así como los impulsores del crecimiento de dicha
asociación. Además, hemos unido en el Consejo a los gigantes
industriales de ambos países que están interesados en los proyectos en
Rusia y Argentina.
Actualmente, hay bastantes proyectos estratégicos interesantes, donde
nuestros socios argentinos invitan a los rusos, cuyo interés es muy
grande.

©
Sputnik / Evgeny Biatov
Sin duda, se trata de la modernización de la infraestructura ferroviaria argentina y el suministro de equipos ferroviarios y material rodante al país por Sinara Transport Machines y Transmashholding.
Por cierto, esta última anunció la decisión de invertir 170 millones de
euros en organizar la producción de equipos, repuestos y servicios en
el país.
Además, es un desarrollo conjunto, producción y suministro a
Argentina de equipos de fracturación hidráulica de alta tecnología de
petróleo y gas con plantas de turbinas de gas rusas. Son proyectos de
Russkaya Frakturingovaya Kompaniya (Compañía de fracturación rusa), QM
Equipment S.A. y EkoTech Energy.
Además, hay un proyecto de desarrollo de campos de petróleo y gas en Argentina de Gazprom y la argentina YPF.
Las empresas Power Machines PJSC e Inter RAO Export están negociando
con las compañías argentinas el suministro de equipos de energía
eléctrica para centrales hidroeléctricas y termoeléctricas del país.

©
Foto : Cortesía del Ministerio de de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de Argentina
Asimismo,
la rusa United Engine Corporation está haciendo realidad una serie de
contratos con la argentina Transportadora de Gas del Sur S.A. (TGS) para
el suministro de nuevos motores turboeje y el mantenimiento de
estaciones de compresión de gas que ya están en funcionamiento.
Y, por supuesto, se trata de los proyectos de Rosatom
y sus socios, por ejemplo, se está debatiendo la cooperación en el
campo de la medicina nuclear, el ciclo del combustible nuclear y el
suministro de diversos productos de alta tecnología a Argentina.
Por último, Biocad y otras empresas rusas están considerando el suministro de productos farmacéuticos al país.
— ¿Y los bancos rusos, tienen previsto desarrollar algún proyecto en Argentina?
— Un proyecto de Gazprombank para la construcción de un puerto cerca de la ciudad de Ramallo se está coordinando ahora con las autoridades de la provincia de Buenos Aires.
Se prevé que al principio el puerto será capaz de manejar cuatro
millones de toneladas de carga al año, y más tarde duplicará esta
capacidad. En la primera etapa, las inversiones serán de un poco menos
de 90 millones de dólares, el presupuesto total del proyecto es de 186
millones de dólares, y se crearán unos 250 puestos de trabajo.
— El año pasado, se logró un acuerdo para cancelar el arancel del 6% sobre los fertilizantes fosfatados.
— Sí, gracias a unos esfuerzos conjuntos de las autoridades
federales, y una posición constructiva de las autoridades argentinas, se
logró cancelar el arancel del 6% en el fosfato diamónico de alta
calidad.
En general, fue una señal positiva e importante para las empresas rusas interesadas en trabajar en el mercado argentino.
El Gobierno de Argentina mejoró significativamente la situación
económica del país, lo que también tuvo un efecto positivo en las
inversiones extranjeras. Se permitió la repatriación de capitales del
país, se liberó el peso, va aumentando el volumen de circulación de
mercancías, empezó a crecer el PIB, se levantó la prohibición de las
exportaciones de harina de soja, unas de las mayores en términos del PIB
de Argentina. La última medida influyó fuertemente en el crecimiento de
la demanda de fertilizantes.
Con la cancelación del arancel del 6%, en los primeros seis meses del
año, aumentamos las entregas a Argentina casi 3 veces, en comparación
con el mismo período del año pasado, y enviamos unas 135.000 toneladas.
Creo que en el futuro podremos suministrar anualmente a Argentina al
menos 200.000 toneladas de fertilizantes minerales y ocupar una quinta
parte de este mercado de fertilizantes fosfatados.
— ¿Se está negociando la cancelación de algún otro arancel en el Consejo ruso-argentino?

©
Sputnik / Evgueny Biyatov
—
Actualmente no se está negociando la abolición de otros aranceles. Sin
embargo, el Consejo Empresarial junto con la Comisión intergubernamental
ruso-argentina para la cooperación económico-comercial está trabajando
constantemente para identificar y eliminar barreras que obstaculizan el
desarrollo de las relaciones comerciales y de inversión entre los dos
países. Estamos hablando tanto de un enfoque sistemático (aranceles y
barreras no arancelarias), como estudio de casos específicos cuando las
empresas se enfrentan a ciertas dificultades a la hora de ejecutar su
proyecto.
— ¿De qué dificultades se trata?
— En cuanto a nuestro sector de fertilizantes minerales, es necesario
liberalizar la legislación aduanera argentina, simplificar el acceso a
los almacenes aduaneros.
De acuerdo con la legislación vigente, cada provincia puede crear una
sola zona aduanera para recibir y almacenar productos importados. El
operador de una de las zonas clave de recepción y almacenamiento de
fertilizantes (el puerto de Villa Constitución, provincia de Santa Fe)
ha transferido los derechos exclusivos para el uso de un depósito
aduanero a un gran comerciante internacional. Esto lleva a una
restricción de acceso a este almacén para los productores globales de
fertilizantes, unos precios monopólicos de reventa de fertilizantes por
parte del comerciante y un aumento de los gastos de los agricultores.

©
Sputnik / Alexey Kudenko
Esta
disposición de la ley discrimina no solo a los importadores, sino
también a los propios consumidores dentro de Argentina, hace que el
suministro de cualquier tipo de productos sea menos competitivo y más
costoso.
Nos gustaría estudiar la posibilidad de crear una zona aduanera
alternativa para almacenar fertilizantes en la región de los puertos
fluviales.
Además, es necesario endurecer los límites para el contenido de
impurezas nocivas en los fertilizantes que contienen fósforo, en
particular, el cadmio. Este tema ahora se está debatiendo activamente en
la UE.
Las materias primas de fosfato en distintas minas del mundo difieren
en el contenido tanto de componentes útiles, como impurezas nocivas, por
ejemplo, cadmio, arsénico, sustancias radiactivas. Unas severas
restricciones sobre la pureza de los fertilizantes ya existen en el
norte de Europa, Suiza y otros países. Ahora se está discutiendo el
reglamento técnico en la UE para limitar el volumen de circulación de
fertilizantes que contienen impurezas nocivas. Sin duda, el principal
beneficiario de esta iniciativa será la población.
Argentina
ya ha dado un paso significativo en esta dirección al abolir el arancel
del 6% mencionado anteriormente, y al abrir paso a los fertilizantes
ecológicos de Rusia y otros países.
Antes la situación era absurda: si los fertilizantes no contenían
impurezas nocivas, había que pagar aranceles, y los fertilizantes con un
alto contenido de estas impurezas estaban libres de impuestos. Hasta
hace poco, se aplicaron restricciones similares en Brasil, pero en 2014
también se logró abolirlas.
Nos preocupa este problema porque Argentina es uno de los principales
proveedores de productos agrícolas en el mercado mundial en general y
en Rusia en particular. Más del 60% del comercio entre Rusia y Argentina
son importaciones rusas de productos agrícolas.
La introducción de límites al contenido de metales pesados en los
fertilizantes de fósforo importados eliminará las preocupaciones sobre
la pureza ecológica y aumentará la competitividad de los productos
agrícolas argentinos en los mercados de Rusia y el mundo.
— ¿Tiene PhosAgro una estrategia unificada para América Latina o trabaja individualmente con cada país?
—
Por supuesto, para cada región tenemos una estrategia de ventas.
América Latina, tras el mercado estratégico ruso, es una de las
prioridades para nosotros y ocupa el segundo lugar en cuanto a nuestras
entregas.
Y este mercado tiene un enorme potencial de crecimiento desde el
punto de vista de suministros. Ante todo, es Brasil, donde el año pasado
enviamos más de 900.000 toneladas. Es el mayor consumidor de
fertilizantes minerales en la región, y lo seguirá siendo durante muchos
años.
El año pasado suministramos alrededor de 200.000 toneladas de
fertilizantes a Ecuador, y 80.000 toneladas a Perú. En total, los
suministros de todo tipo de fertilizantes de PhosAgro a América Latina
en 2017 ascendieron a 1,6 millones de toneladas.
Veo un gran potencial en Argentina. Estamos estudiando este país muy profundamente ahora. Durante la cumbre del G20,
que se celebrará en noviembre en Buenos Aires, queremos abrir una
empresa comercializadora, en primer lugar, para estudiar el mercado y
evaluar nuestras perspectivas, mejorar nuestra logística y aumentar las
ventas directas a los distribuidores y agricultores argentinos.
En cuanto a nuestra estrategia general para América Latina, buscamos
crear algunos centros logísticos en los puertos que nos permitan
mantener una presencia constante de nuestros productos en los mercados
estratégicos importantes y distribuirlos directamente a nuestros
clientes. Es nuestra meta para los próximos años.
— ¿Están considerando proyectos de producción en América Latina?
— De momento no. Lo tenemos muy claro: la empresa está creciendo
gracias a la construcción de nuevas instalaciones y la modernización de
las existentes dentro de Rusia, porque desde el punto de vista de las
inversiones, la producción de fertilizantes minerales en Rusia es una de
las más eficientes del mundo. Nuestro país tiene todas las materias
primas necesarias para una producción competitiva de fertilizantes
minerales.

Producción de fertilizantes fosfatados en una fábrica de PhosAgro
— ¿Se podría decir que para América Latina los fertilizantes rusos son lo mismo que el gas para Europa?
— Primero, el mercado es bastante transparente y cuenta con un número
bastante grande de productores independientes de fertilizantes
minerales. América Latina necesita importar fertilizantes minerales
rusos, pero somos reemplazables, por lo tanto existe una feroz
competencia con los productores mundiales.

©
Sputnik / Ekaterina Shtukina
Por eso cualquier apoyo de Rusia, al igual que del país importador, es muy importante.
Para garantizar el suministro de una serie de mercancías desde Rusia,
incluidos los fertilizantes, resulta crucial atraer el financiamiento
de exportaciones rusas.
En este contexto, tenemos una experiencia positiva e importante con
Roseximbank, Exiar (Agencia rusa de seguros de exportación) y el Centro
ruso de exportaciones. La Exiar ofrece un serio apoyo al seguro
integrado de créditos para la exportación de nuestros fertilizantes. El
volumen de comercio con transacciones aseguradas supera los cientos de
millones de dólares. El año antepasado se firmó un contrato de préstamo
de 3.000 millones de rublos (unos 48 millones de dólares) con
Roseximbank para respaldar las exportaciones al exterior.
Una condición importante para entrar al mercado argentino con
productos de ingeniería y alta tecnología es la disponibilidad de un
socio adecuado local para la promoción de productos y/o producción
conjunta: en la primera etapa, se trataría de ensamblaje, y
posteriormente, aumentaría la localización y se transferiría la
tecnología.
— ¿Qué otros planes tienen para la cumbre del G20, además de abrir una empresa comercializadora?
— Estoy seguro de que muchos de nuestros socios de diferentes países,
especialmente de América Latina, acudirán a la cumbre. Además, ahora
estamos discutiendo activamente con los socios argentinos dentro del
Consejo empresarial la llegada de una gran delegación empresarial rusa.
Creemos que la cumbre es un buen momento para organizar una reunión del
Consejo.
No excluyo que en la cumbre del Business 20,
que precederá a la reunión de los líderes, al igual que en el evento de
finales de noviembre, una serie de proyectos, de los que he hablado al
principio, reciba apoyo e impulsos para su implementación.
— ¿Qué proyectos interesantes hay en Rusia para Argentina?
—
No es ningún secreto que el principal interés en el mercado ruso lo
muestran los productores agrícolas argentinos. Alrededor del 85% de los
suministros de Argentina a Rusia son productos agrícolas y alimenticios.
Las sanciones de represalia que introdujo Rusia contra ciertos países
occidentales han creado nuevas oportunidades para los exportadores
argentinos de frutas y verduras, carne, lácteos, así como pescado y
mariscos.
Aunque actualmente es prematuro esperar una gran afluencia de
inversiones argentinas en la economía rusa, existen buenas perspectivas
para las tecnologías argentinas y patentes de la ingeniería agrícola, la
biotecnología y la industria farmacéutica para crear empresas
productoras conjuntas en el territorio de Rusia.
— ¿Es posible establecer la comunicación aérea directa
entre Argentina y Rusia? ¿Se está llevando a cabo alguna negociación al
respecto con las aerolíneas?

—
La decisión de establecer vuelos directos regulares entre nuestros
países solo la pueden tomar las compañías aéreas siempre y cuando sean
rentables. Por lo que sabemos, las aerolíneas rusas analizaron este tema
y llegaron a la conclusión de que la demanda actual de transporte de
pasajeros entre Moscú y Buenos Aires no es suficiente para lograr la
rentabilidad.
Además, la posibilidad de vuelos con escala en Europa la proporcionan
los grandes transportistas europeos que forman parte de la alianza con
las empresas rusas.
— Ayudando a los empresarios rusos a entrar al mercado
argentino, el Consejo contribuye al desarrollo de las exportaciones no
energéticas. ¿Está previsto desarrollar también relaciones culturales y
humanitarias entre los países, tales como abrir en Argentina un centro
cultural ruso, celebrar semanas del arte ruso, etc.?
— En marzo de este año en Moscú, me reuní con el metropolitano
Ignacio, arzobispo de la Iglesia ortodoxa rusa, metropolitano de
Argentina y Suramérica. Durante la reunión discutimos las medidas de
apoyo a la Iglesia ortodoxa rusa en Argentina, en particular, asistencia
financiera para restaurar las catedrales







No hay comentarios:
Publicar un comentario