
El año que Argentina perdió hasta su gran final de fútbol
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REUTERS / Susana Vera
BUENOS
AIRES (Sputnik) — Argentina cierra el tercer año del Gobierno de
Mauricio Macri con una economía en recesión y elevada inflación en una
coyuntura que incluso obligó a su ciudad capital a resignar la
celebración de la final de la Copa Libertadores aunque sí pudo organizar
la cumbre del G20, comentaron una fuente política y un analista.
La
gestión de Macri representó "un daño desastroso para Argentina", evaluó
a Sputnik el senador opositor Fernando 'Pino' Solanas.
La moneda local se depreció casi 100% frente al dólar desde inicios de este año, lo que ha llevado a que la inflación pueda llegar a 46 o 48% para fin de año, aunque el Poder Ejecutivo había prometido "reducir la inflación a un dígito". "Todo por un Gobierno empecinado en ejecutar un plan ortodoxo neoliberal, con la apertura indiscriminada de las importaciones y la política de enfrentar el déficit fiscal con deuda externa, (resultó) un verdadero desastre", observó Solanas, de la fuerza opositora Proyecto Sur (izquierda).
Pero para conseguir apoyos parlamentarios, la coalición gobernante Cambiemos accedió a que se suavizasen las penas previstas en el proyecto. "Todo el sistema del fútbol está atravesado por negocios, hay mucha infiltración de grupos mafiosos que aprietan y exigen pagos y especulan con todo, lo que lo convierte en un fenómeno muy complejo", resumió Solanas.
El propio presidente "empezó su carrera política siendo presidente de Boca Juniors" entre 1995 y 2007, y su principal colaborador "en los negocios del fútbol y en la compraventa de jugadores es el actual presidente de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas", mencionó.
Respecto
de las imbricaciones entre fútbol y poder, Solanas aseguró que quien
"maneja la justicia" es precisamente el actual presidente de Boca
Junios, Daniel Angelici.
Esto lleva a que "nunca haya habido tantas presiones como existen
ahora sobre jueces y fiscales, a los que amenazan con ciertas denuncias o
con no darles los ascensos que desean", denunció.
"Eso lo maneja Angelici, por eso este Gobierno no tiene nada que ver con la lucha por la ética pública", concluyó.
El Gobierno no tiene logros económicos de los que presumir, lo que se vio en la necesidad de solicitar un crédito
al Fondo Monetario Internacional (FMI) por 57.100 millones de dólares,
"que es el préstamo stand-by (de contingencia) más grande que haya dado
el organismo en su historia", señaló a esta agencia el politólogo
Nicolás Tereschuk.
"Esa situación, el nivel de inflación que no se veía hace muchos
años, junto con la caída del Producto Interno Bruto (PIB) y una economía
familiar que se ve afectada por la subida de tarifas, de combustibles y
de productos básicos, está generando un año políticamente muy difícil
para Macri", resumió Tereschuk.
Por eso el mandatario trató de imprimir un carácter multilateralista a su Gobierno, y así buscó mantener una relación "con los mandatarios de países poderosos, los del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Italia y Japón) y también algunos otros que están en el G20", dijo, en referencia a países como China y Rusia.
La cumbre del G20 (Grupo de los 20 países industrializados y emergentes), celebrada en Buenos Aires el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, fue uno de los mayores sostenes políticos que pudo conseguir el mandatario, y uno de sus principales logros también. "Lo que no se ha visto todavía es cómo se decodificará eso en la sociedad y si llega a ser de relevancia, lo que dependerá de si esa cercanía se traduce en beneficios concretos en términos económicos para el electorado", apuntó Tereschuk, que acaba de publicar su libro "La calesita argentina" sobre los ciclos políticos de este país austral.
Desde el inicio de la gestión de Macri en diciembre de 2015, se organizaron cuatro huelgas generales, las dos últimas en junio y en septiembre de este año.
Además se convocaron numerosas protestas y movilizaciones emblemáticas durante el último año, como la que reclamó la legalización del aborto.
Las fuerzas políticas, a su vez, están más ocupadas en reordenar su estrategia electoral que en la agitación de nuevas manifestaciones, lo que permite que el año concluya con relativa calma a la espera de que 2019 sea testigo de una recuperación económica que acompañe las aspiraciones reeleccionistas del actual mandatario.
La moneda local se depreció casi 100% frente al dólar desde inicios de este año, lo que ha llevado a que la inflación pueda llegar a 46 o 48% para fin de año, aunque el Poder Ejecutivo había prometido "reducir la inflación a un dígito". "Todo por un Gobierno empecinado en ejecutar un plan ortodoxo neoliberal, con la apertura indiscriminada de las importaciones y la política de enfrentar el déficit fiscal con deuda externa, (resultó) un verdadero desastre", observó Solanas, de la fuerza opositora Proyecto Sur (izquierda).
El Gobierno le ha generado a Argentina "180.000
millones de dólares de deuda nueva, y la ha programado para que empiece
a pagarla el Gobierno que sigue, es un proyecto muy perverso", enfatizó
el senador.
Argentina
arrastra "una historia de frustración y violencia contenida" (…) por
tantas promesas incumplidas, y esto estalla ante fenómenos impensados
como pasó en el fútbol", señaló Solanas.
El legislador se refería al fallido partido final de la Copa
Libertadores que debían disputar los clubes argentinos Boca Juniors y
River Plate y que, luego de serias agresiones sufridas por los jugares
del primero, terminó celebrándose en Madrid.Entramados de fútbol, política y justicia
En el ámbito del fútbol se concentran en general "pasiones que han sido utilizadas por mafias económicas", observó Solanas.
A raíz de los incidentes
que obligaron a suspender la final de la Copa Libertadores, el
presidente Macri pidió retomar un proyecto presentado por el Gobierno
que endurece las penas contra los barrabravas (fanáticos del fútbol).Pero para conseguir apoyos parlamentarios, la coalición gobernante Cambiemos accedió a que se suavizasen las penas previstas en el proyecto. "Todo el sistema del fútbol está atravesado por negocios, hay mucha infiltración de grupos mafiosos que aprietan y exigen pagos y especulan con todo, lo que lo convierte en un fenómeno muy complejo", resumió Solanas.
El propio presidente "empezó su carrera política siendo presidente de Boca Juniors" entre 1995 y 2007, y su principal colaborador "en los negocios del fútbol y en la compraventa de jugadores es el actual presidente de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas", mencionó.
"El Grupo Macri integró siempre la patria
contratista, el sector que generaba negocios enquistado en el poder, en
los gobiernos de turno", describió el legislador y cineasta.
Solanas
mencionó una causa por contrabando de automóviles en la que estuvo
procesado el actual presidente y su padre, Franco Macri, en 2001, y
aludió también a una deuda de la empresa de servicios postales cuando
fue privatizada y pasó a ser propiedad de la familia del mandatario,
Correo Argentino, que fue condonada en 98% en 2016, según la fiscal
interviniente, en un intento de acuerdo con el Ejecutivo.
"Este Gobierno que dice que ha venido a luchar contra la corrupción
no puede luchar contra nadie, porque ellos son un gran exponente de la
macrocorrupción, como demuestran los Panamá Papers (papeles de Panamá
por los que estuvo imputado el presidente hasta 2017)", manifestó el
senador.
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REUTERS / Marcos Brindicci
"Eso lo maneja Angelici, por eso este Gobierno no tiene nada que ver con la lucha por la ética pública", concluyó.
Argentina abierta al mundo
Más allá de los entramados judiciales y futbolísticos que se entremezclan con la política, Argentina encara con múltiples dificultades el último año de gestión de Macri, quien aspira a la reelección en octubre de 2019.
Por eso el mandatario trató de imprimir un carácter multilateralista a su Gobierno, y así buscó mantener una relación "con los mandatarios de países poderosos, los del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Italia y Japón) y también algunos otros que están en el G20", dijo, en referencia a países como China y Rusia.
La cumbre del G20 (Grupo de los 20 países industrializados y emergentes), celebrada en Buenos Aires el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, fue uno de los mayores sostenes políticos que pudo conseguir el mandatario, y uno de sus principales logros también. "Lo que no se ha visto todavía es cómo se decodificará eso en la sociedad y si llega a ser de relevancia, lo que dependerá de si esa cercanía se traduce en beneficios concretos en términos económicos para el electorado", apuntó Tereschuk, que acaba de publicar su libro "La calesita argentina" sobre los ciclos políticos de este país austral.
Desde el inicio de la gestión de Macri en diciembre de 2015, se organizaron cuatro huelgas generales, las dos últimas en junio y en septiembre de este año.
Además se convocaron numerosas protestas y movilizaciones emblemáticas durante el último año, como la que reclamó la legalización del aborto.
"Mi impresión es que el deterioro rápido de las
variables económicas y la caída del poder adquisitivo han llevado a un
clima general de cansancio, desorientación, desazón y de sentimientos
negativos que no se traducen necesariamente en movilizaciones" en esta
época del año, expresó el politólogo.
El
Gobierno mantiene una red de asistencia social instaurada por la
administración anterior, "que es bastante amplia a través de
jubilaciones y fondos que se transfieren a familias de menores
ingresos", contextualizó.
Esa inversión social, que no deja de ser la mayor partida del
presupuesto para el año próximo, no existía en 2001, cuando el país
estalló en una de las peores crisis económicas, institucionales y
políticas de su historia.Las fuerzas políticas, a su vez, están más ocupadas en reordenar su estrategia electoral que en la agitación de nuevas manifestaciones, lo que permite que el año concluya con relativa calma a la espera de que 2019 sea testigo de una recuperación económica que acompañe las aspiraciones reeleccionistas del actual mandatario.






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