
"Colapso del orden liberal": las advertencias de la Conferencia de Seguridad de Múnich
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REUTERS/ Ralph Orlowski
La
54 edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM), celebrada
entre el 16 y el 18 de febrero, abordó el "colapso del liberalismo" y
alertó con pesimismo de que el mundo se encuentra al borde del
"precipicio" nuclear.
Este
escenario va acompañado de un sustancial incremento del presupuesto
militar por parte del presidente Trump y del ascenso irresistible de los
nacionalismos.
Con antelación, la CSM había publicado
su pesimista reporte '¿Al borde o hacia atrás?', que vaticina "una
nueva era de incertidumbre en el horizonte" cuando la "seguridad
internacional en el año 2017 estuvo marcada por señales de erosión
continua del orden internacional liberal y una política exterior de EEUU
cada vez más impredecible".

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AP Photo/ Frank Augstein
También
llamó la atención que los políticos alemanes lanzaran sus dardos
habituales, ya no solamente contra Rusia y China, sino también contra
EEUU, severamente criticado por el "sabotaje" de Donald Trump, quien
puede "perder el papel establecido de EEUU como garante de la seguridad
internacional" en su accionar unilateral y "empujar una visión
'estadounicéntrica' a expensas de sus aliados tradicionales", en
particular Alemania: principal superpotencia geoeconómica que
prácticamente se encuentra empatada con Rusia, según el 'ranking' de la CIA del PIB, medido por la paridad del poder adquisitivo.
Después del colapso de la URSS en 1991, el orden financiero
anglosajón impuesto por EEUU —hoy inmerso en el aislacionismo
'trumpista' acompasado por el Brexit— naufraga después de la grave
crisis de 2008 y de la quiebra del banco Lehman Brothers.

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REUTERS/ Carlos Barria
Algunos
de los principales temas fueron el primer año de Trump, "el nuevo
momento en la política de defensa europea y el potencial impacto del Brexit",
además del "estatuto del desarme global nuclear, los esfuerzos de
no-proliferación y la temática ambiental y de seguridad climática",
donde brilló el tema de moda: la ciberseguridad.
Sus organizadores se ufanan de la concurrencia de relevantes think tanks del mundo anglosajón.
El presidente de la Conferencia, Wolfgang
Ischinger, anterior embajador alemán en EEUU y Gran Bretaña, expuso en
2017 que "el mundo se ha acercado al borde [sic.] de un conflicto
importante". A ello se refiere el título sugerente de 'Al borde'.
El reporte señala las "tensiones en varias partes del mundo que se han incrementado": entre Rusia y la OTAN, entre EEUU y Corea del Norte, entre el golfo Pérsico y Arabia Saudí e Irán y, por último, el peligro de perder el control de las armas nucleares en los principales tratados.
El
reporte fustiga el abordaje de Trump, que "favorece lazos bilaterales
que sirven sus propios intereses", en detrimento del multilateralismo.
Además se ataca la "falta de interés de la Casa Blanca en fomentar la
diplomacia", algo que pone de relieve
su "influencia debilitada" y su apuesta por una mayor militarización
frente al recortado presupuesto del Departamento de Estado.
Mathias von Hein, de Deutsche Welle, se pregunta
si la CSM marca "el fin de la diplomacia" ante tanta recriminación
cacofónica: "Después de 3 días de discusiones queda muy claro que todo
apunta a mayores conflictos" frente a la fase de "narrativas
contradictorias, aisladas y, aparentemente, irreconciliables" en las que
destacan las "relaciones difíciles entre los países occidentales
[sic.]" y su letanía de "imperdonables reproches recíprocos".
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, fustigó a Europa por "regresar a la era nazi" y desechó los "lamentos" de la supuesta interferencia en la elección de EEUU como "habladurías".

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AP Photo/ Michael Probst
En
forma ominosa, el Consejero de Seguridad Nacional de EEUU, el general
H.R. McMaster, alegó que la supuesta interferencia rusa era
"incuestionable", lo cual ha enfriado aún más las relaciones entre las
dos superpotencias que viven ya una segunda 'guerra fría'.
A propósito, el general H.R. McMaster ha llegado hasta a exagerar la intromisión de Rusia y Venezuela en las elecciones en su frontera sur.
El reporte cita a un experto de política exterior de EEUU de la
Universidad de Princeton, John Ikenberry: "El país más poderoso del
mundo ha empezado a sabotear el orden que creó". Este determinista
teorema anglocéntrico es muy debatible, ya que Rusia y China han
alcanzado a EEUU en los 4 rubros —militar, económico, tecnológico y
cultural— que solía citar Zbigniew Brzezinski como pilares del poderío unipolar y eterno de Washington.

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Sputnik/ Vitaly Ankov
En lo militar: Rusia posee hoy una mayor fuerza convencional que EEUU y en el segmento nuclear posee mayor número de ojivas.
En el rubro económico: China es la máxima potencia económica del planeta por delante de la Unión Europea y del mismo EEUU cuando se mide el PIB por la paridad de compra.
En el ámbito tecnológico: China compite con EEUU en las supercomputadoras y en la estratégica Inteligencia Artificial, mientras que Rusia exhibe músculo en ciberseguridad.
Dejo de lado la discusión sobre la "cultura", que Brzezinski confundió con el trivial "entretenimiento".
El reporte de la CSM evidenció la "brecha de la interconectividad y
la digitalización" en Europa, que requiere de una mayor inversión para
cerrarla.
Europa se cuestiona hoy "cuál será su destino sin EEUU" cuyo "paraguas nuclear" podría "envalentonar a Rusia". Esta es la razón por la que Bruselas sopesa una mayor seguridad coordinada entre Francia y Alemania, que baraja duplicar su gasto militar.

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REUTERS/ Stephane Mahe
El reporte conjuga el "cambio climático, los conflictos y la migración" como retos de cara al futuro. Tampoco pasa por alto la salida de EEUU del acuerdo de París, que trataba el cambio climático como una amenaza de seguridad.
En la reciente 'Estrategia de Seguridad Nacional', Trump excluye la
lucha contra el terrorismo, que inició 'baby' Bush a raíz del 11 de
septiembre de 2001, para concentrarse en sus dos grandes competidores:
Rusia y China.
Para el Grupo de Múnich, "el impacto del cambio climático en las
relaciones internacionales va más allá de los desastres naturales" ya
que "afecta los sistemas económicos, de seguridad y políticos en todo el
mundo" y es una "amenaza multiplicadora", en especial para los países
que no pueden lidiar con ello debido a sus "capacidades limitadas".
El
ministro de Exteriores alemán saliente, Sigmar Gabriel, aceptó que EEUU
había dejado de ser la única superpotencia incuestionable frente a
Rusia y China.
La lastimosa orfandad europea quedó de manifiesto cuando Gabriel
advirtió que "nadie debe tratar de dividir a la Unión Europea: ni Rusia
ni China, pero tampoco EEUU".
La militarización no es solo estadunidense, sino que también es
marcadamente europea en su "nueva era", según el reporte de la CSM.
Ischinger, presidente de la CSM, presentó también un reporte del 2017
sobre defensa europea llamado 'Más europeo, más conectado, más capaz.
Construyendo las Fuerzas Armadas Europeas del futuro', que prevé un
vigoroso rearme en Europa.
El reporte europeo estima que de aquí a 2024 el gasto militar
alcanzará la mirífica suma de US$378,000 millones: un incremento del 50%
que provendrá primordialmente de Alemania, Italia y España.
Una
de las mayores debilidades de la defensa europea es su carencia de
tanques. A nivel continental, Alemania es la primera superpotencia
geoeconómica, pero Francia es su única potencia nuclear.
¿Llegará Alemania al punto de comprar armas nucleares de algunos de
los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y/o de
los otros países nucleares?
La revista estadunidense Newsweek se pregunta si los países de la
OTAN llegarían a una guerra contra Rusia con base en el reporte de la
CSM, en medio del "colapso del liberalismo.
Tampoco existe la opción de ir hacia atrás, hacia la aberrante
unipolaridad solipsista de EEUU. Por el contrario, una salida racional
sería la adopción de un nuevo orden tripolar basado en EEUU, Rusia y
China.




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