domingo, 2 de septiembre de 2018

  • El embajador permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jorge Valero.
Publicada: domingo, 2 de septiembre de 2018 16:47

El embajador de Venezuela ante la ONU, Jorge Valero, acusó al Gobierno de EE.UU. de difundir ‘una campaña mediática’ sobre migración de venezolanos.
“Hoy observamos cómo se exagera, con una perversa campaña mediática internacional sin precedentes, el flujo de personas que han salido de Venezuela en los últimos años”, declaró el sábado el diplomático venezolano ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante una intervención del Grupo Latinoamericano y Caribeño (Grulac) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) mantenida en Ginebra (Suiza).
Al acusar al Gobierno de Estados Unidos de exagerar sobre el problema migratorio venezolano, Valero anunció que los barcos estadounidenses circulan por el mar Caribe “con el pretexto de ayuda humanitaria” para así buscar justificar su intervención militar en el país sudamericano.
“Venezuela ha sido amenazada militarmente y está sometida a la imposición de medidas coercitivas unilaterales, por parte del Gobierno de Estados Unidos y países de la Unión Europea (UE)”, recalcó al respecto.
Hoy observamos cómo se exagera, con una perversa campaña mediática internacional sin precedentes, el flujo de personas que han salido de Venezuela en los últimos años”, declaró el embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jorge Valero.

En respuesta a dicha movilización conflictiva de los buques del país norteamericano, el funcionario sudamericano hizo un llamado a los países sudamericanos a prestar atención a las mencionadas exageraciones mediáticas de EE.UU. y les pidió promover “la tolerancia y el respeto a la diversidad étnica y cultura, como fundamentos de la paz y el entendimiento entre los pueblos”.
En cuanto a la salida de venezolanos hacia otros países de la región latinoamericana, el funcionario bolivariano reveló que ha sido inducida “por agentes delictivos que promueven la migración y han convertido a ésta en un negocio; son conocidos como asesores de viaje en las fronteras”.
La Administración de Washington en varias ocasiones ha declarado la posibilidad de realizar una intervención militar en Venezuela, mientras que la relación entre ambos países se ha perturbado debido a las medidas del Gobierno norteamericano en contra de Caracas.
A su vez, el Gobierno venezolano ha reiterado su disposición a dialogar con todos los países, incluso con EE.UU., para solucionar los problemas y ha insistido en que los compatriotas que han abandonado el país regresarán tras la ejecución del “Plan de Recuperación Económica” por el Gobierno de Nicolás Maduro.
fgh/ktg/tqi/hnb
Publicada: domingo, 2 de septiembre de 2018 15:32

El Ejército sirio confisca grandes depósitos de armas estadounidenses e israelíes pertenecientes a las bandas terroristas cerca de los ocupados altos del Golán.
El hallazgo se produjo durante operaciones de peinado de las fuerzas sirias en las localidades de Al-Malaqa y Yabata al-Jashab, en la provincia de Al-Quneitra (suroeste de Siria), liberada recientemente de los terroristas de EIIL (Daesh, en árabe), según informó ayer sábado la agencia oficial siria de noticias SANA.
Entre las armas incautadas, hay numerosos rifles automáticos, lanzagranadas, cohetes, rifles de francotirador, ametralladoras, así como diversos dispositivos de comunicación, municiones y medicinas, la mayoría de ellos de fabricación estadounidense e israelí.
El Ejército sirio y sus fuerzas aliadas han descubierto asimismo en muchos operativos armas, medicamentos y alimentos con sellos que indicaban su procedencia israelí. Asimismo, existen informes que evidencian que Israel ofrece asistencia médica a terroristas y rebeldes procedentes de Siria desde el inicio de la crisis siria, en 2011.
Las fuerzas sirias han logrado en los últimos meses arrebatar a los terroristas decenas de ciudades y localidades del sur del país y, de acuerdo con distintos informes, se puede decir que ya tiene el control de la mayor parte de las provincias sureñas de Daraa, Al-Quneitra y Al-Sweida.
myd/ktg/tqi/hnb
  • Una bomba atómica de EE.UU. lanzada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, 6 de agosto de 1945.
Publicada: domingo, 2 de septiembre de 2018 17:23

Un infiltrado documento revela cómo el Pentágono planeaba atacar la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y China con bombas nucleares.
De acuerdo con el documento desclasificado y publicado el pasado 15 de agosto en el sitio web de los Archivos de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) estudiaba en la década de 1960 opciones “para destruir China y la Unión Soviética como sociedades viables”.
El Ejército estadounidense, señala la publicación, contemplaba en 1964 destruir las potenciales industriales de URSS y China y eliminar la mayor parte de su población, en un intento por paralizar avances industriales de estos países.
En cuanto a la ya desaparecida URSS, los estadounidenses planeaban pulverizar el 70 % de su industria en un ataque nuclear, al que describían de “preventivo” y “vengativo”.
Semejante escenario fue preparado también para China. El Ejército estadounidense planeaba arrasar 30 ciudades más importantes de este país asiático, matar a 30 % de la población y frenar sus capacidades industriales.
La “exitosa ejecución” del plan, según se destaca en el documento, garantizaba que China “no podía emerger como una sociedad viable”.

Planes contra China y la Unión Soviética nunca fueron ejecutados, aunque el Pentágono aún confía en su arsenal nuclear para disuadir a sus enemigos, en concreto China y Rusia, países que según las autoridades estadounidenses suponen un desafío para la seguridad nacional del país. Washington considera a China mayor amenaza que Rusia.
El pasado 25 de julio, el portal estadounidense The Military informó de que Washington se está preparando para un combate subterráneo en una hipotética guerra contra Rusia y China gastando medio millardo de dólares para tal objetivo.
Ante dichas medidas de EE.UU., tanto Pekín como Moscú han reiterado su intención de reforzar y desarrollar una capacidad confiable de disuasión nuclear para proteger la seguridad nacional y hacer frente a la hegemonía de Estados Unidos.
ask/ktg/tqi/hnb
Publicada: domingo, 2 de septiembre de 2018 11:27

Con la justificación de la ‘cooperación’ y el humanitarismo, fuerzas militares estadounidenses retornan al Ecuador después de una década de haber sido expulsadas.
Esta renovada presencia, no solo reactivará la misión de la Base de Manta (1999-2009), sino que accionará una nueva fase de injerencia militar en el país. La cual se materializó, el pasado 2 de agosto de 2018, con la apertura de una Oficina de Cooperación de Seguridad (OCS) entre ambas naciones.
Según el Departamento de Defensa, las OCS pertenecen a la Agencia de Asistencia de Seguridad de Defensa y su rol es realizar acciones que “promuevan los intereses de seguridad específicos de los EE.UU., incluidas todas las actividades internacionales de cooperación de armamentos y actividades de asistencia de seguridad”. Lo que quiere decir, satisfacer los intereses del imperialismo norteamericano en el país.
A través de las OCS se promueven programas formales como Ventas y Financiamiento militar al extranjero (FMS/FMF), Educación y Capacitación Militar Internacional (IMET), Asistencia Humanitaria (HAP), ejercicios conjuntos, Intercambios de Expertos (SMEEs) y actividades de preparación para desastres. Siendo el mismo modelo que se implementó en Irak (OSC-I) al reformular la estrategia militar en 2012 luego de la invasión suscitada en 2003.
En contraste con la antigua Base de Manta, que era una Forward Operating Location (FOL), este modelo no opera desde una locación fija. Y para esta nueva fase de injerencia, tal como lo dijo Thomas Shannon, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos, “realmente no creo que necesitemos una base en ese sentido”.
Al utilizar una OCS, les permitirá ahorrar los altos gastos logísticos de personal militar e infraestructura, además de brindarles flexibilidad y escalabilidad ya que ‘cooperan’ con las Fuerzas Armadas locales, obteniendo los mismos o incluso mejores beneficios. De esta manera lograron que, desde septiembre de 2018, un avión de inteligencia de EE.UU. sobrevuele los mares y fronteras ecuatorianas operando desde Guayaquil durante cuatro días todos los meses.
Su objetivo será retomar todas las actividades de la Base de Manta, tal como lo afirmó el ministro de Defensa de Ecuador, Oswaldo Jarrín. “Lo importante es reconocer que todo lo que hacía, en su época, la base, lo puede hacer ahora un solo avión, es por el avance de la tecnología que tiene solamente con la capacidad de una potencia como Estados Unidos”.
Es así que en menos de un mes de funcionamiento, a través de la OCS, reinstauraron la capacidad operativa de una base denunciada y rechazada por los ecuatorianos,que incluso el presidente Lenín Moreno concluyó que “violó de alguna forma nuestra soberanía”. Pero el avión espía es solo el principio.
Luego de 11 años de ausencia, el Ecuador volverá a participar en el Ejercicio Multinacional de Maniobras Militares (Unitas), organizado por Estados Unidos. Como otros ejercicios similares realizados en la región, este sirve para el adoctrinamiento bajo el comando estadounidense, tal como lo indicó el comandante general de la Armada ecuatoriana, Renán Ruiz.
A esta creciente militarización extranjera de la región se suma otra estrategia de colonialismo, bajo la bandera de las ‘labores humanitarias’. Uno de estos mecanismos es el buque hospital, USNS Comfort, que nuevamente operará de forma regular y periódica en las costas ecuatorianas.
Aunque tiene denominación de embarcación no combatiente, como el resto de buques de guerra se adhiere a la misión de la Armada de EE.UU. que profesa, "mantener, entrenar y equipar para el combate a las fuerzas navales, capaces de conseguir la victoria de la guerra, disuadir agresiones y mantener la libertad en los mares".
Esto quiere decir que en el caso de un conflicto no solo tiene capacidad bélica sino debe brindar apoyo logístico al Ejército norteamericano, convirtiéndose en una amenaza encubierta como ya lo alertó el presidente boliviano, Evo Morales. No es coincidencia entonces, que en otras circunstancias, pero bajo la misma bandera del humanitarismo, estuvieron presentes al inicio de la Guerra del Golfo (1990-1991) y la Invasión a Irak (2002-2003).
A su vez todos estos programas son combinados con la estrategia de focalización de compras de armamento para alimentar la industria bélica y generar dependencia militar. En Ecuador, el Ministerio de Defensa anunció que, a pesar de las políticas de austeridad, con su presupuesto anual de 108 millones de dólares se realizará la compra de armamento e implementos bélicos.
Decisión que debería preocupar a los ecuatorianos ya que el actual ministro, durante su periodo en la misma cartera de Estado en 2005-2006, demostró un “manejo del presupuesto y recursos militares muy malos” en los que “mantuvo una estrategia militar basada en un constante pedido a los Estados Unidos de recursos militares (que no se entregaron)”, como lo demuestra César Cedeño, analista en operaciones militares.
Es así que a través de los Foreign Military Sales/ Ventas militares extranjeras (FMS) dirigirán nuevamente el gasto militar ecuatoriano. Algo que no es sorpresa ya que al ser un imperio militar basa su política externa en la industria bélica y la promoción de conflictos nacionales e internacionales, a través de una diplomacia bélica.
Al 2018, como lo confirmó el General Jon Dunford Jr., presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU, su país tiene presencia militar en 177 países del mundo, es decir el 91% de Estados. Y ahora, luego de una década de ausencia, Ecuador conformará parte de esa lista.
Un objetivo en el que el gobierno de los Estados Unidos ya venía trabajando con varios años de anterioridad. En agosto de 2016 durante la ceremonia de posesión de Lenín Moreno, Michael Fitzpatrick, vicesecretario adjunto de Estado para Asuntos de América del Sur, dirigió la comitiva estadounidense y afirmó que “Ecuador es un país de gran interés para Estados Unidos” razón por la cual lo visitó primero en su gira latinoamericana.
Dos años más tarde con la apertura de la OCS, se anunció que el actual Embajador, será reemplazado por Fitzpatrick. Un cambio importante ya que las Oficinas de Cooperación son lideradas por el representante de la misión diplomática in situ, y en este caso un experto en contra inteligencia que estuvo involucrado en las estrategias contra insurgentes del Departamento de Estado en Centroamérica desde 1986.
Sin embargo, lo más sensible de esta “cooperación” y la que debería alertar a los ecuatorianos es su inconstitucionalidad. Según el artículo 5 de la Constitución de 2008, el Ecuador se declara como un territorio de paz, donde “no se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares. Además de que se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”.
Pero para el Gobierno, la Carta Magna no es importante. Todas las estrategias implementadas en el primer mes de vigencia de la OSC son actos de guerra en los que no solo se establecerán instalaciones extranjeras sino dispositivos a corto, mediano y largo plazo para ceder la soberanía nacional, la institucionalidad del Estado y la paz ecuatoriana. Parecería que el grito de ‘Gringos, go home’ se silencia en el Ecuador para dar por inaugurada con impunidad la Base de Manta 2.0.
Escrito por Martín Pastor

GALERÍA #63: ACUERDO TLCAN/ EPN/ GASTOS DE DIPUTADOS Y EL SENADO/ REFORM...


QUERIAN ACABAR CON AMLO Y AHORA ¡QUIEREN TRABAJAR CON ÉL! - CAMPECHANEANDO


AMLO PRESENTARÁ SU CONSTITUCIÓN MORAL POR AMOR A MÉXICO