viernes, 2 de enero de 2015

Diputados iraquíes piden denunciar ante ONU entrega de armas de EEUU a EIIL
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Los diputados del Parlamento iraquí solicitaron el jueves al Gobierno de Bagdad denunciar ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la ayuda armamentística brindada por EE.UU. a los terroristas de EIIL (Daesh, en árabe).

Por medio de un comunicado, la parlamentaria iraquí, Alia Nasif, consideró que la “intencionada” medida de los aviones estadounidenses de lanzar cargos armamentísticos que terminaron en manos de los terroristas contradice las leyes internacionales; por ende, solicitó al Gobierno iraquí elaborar una nota de protesta y presentarla ante la ONU.

“Esta medida, que se ha repetido en varias ocasiones y que se realiza de manera intencionada, viola las normas y las leyes internacionales y la comunidad internacional debe condenar los actos de EE.UU. que tienen como objetivo reavivar y fortalecer a EIIL”, agregó en su texto.

Awad al-Awadi, otro parlamentario iraquí, afirmó que las fuerzas de la llamada coalición internacional anti-EIIL, liderada por Estados Unidos, volvieron a enviar ayuda armamentística al grupo takfirí y para justificar esta medida alegan haberlo realizado por equivocación.

“EE.UU. apoya a EIIL en Irak y Siria”, añadió el diputado señalando que además respalda de forma explícita al denominado Ejército Libre Sirio (ELS) y los opositores armados sirios.

Con fecha anterior, Al-Awadi había explicado que Estados Unidos ya ha ayudado a los terroristas en Tal Afar y Sinyar, situadas en la provincia noroccidental de Nínive, y el caso más reciente de su ayuda a terroristas ha tenido lugar en las cercanías de la ciudad de Balad, situada en la provincia central de Salah al-Din.

El pasado 8 de agosto, Estados Unidos y sus aliados iniciaron ataques aéreos en Irak, bajo la égida de la llamada coalición internacional anti-EIIL, con el objetivo de acabar con este grupo terrorista. A finales del mes de septiembre los extendieron hasta Siria.

Los analistas políticos cuestionan los objetivos de Washington en esta nueva lucha contra el terrorismo en el Oriente Medio, y nos recuerdan que grupos extremistas como el EIIL nacieron con la ayuda financiera de países como EE. UU., Turquía, Arabia Saudí y Catar.

nab/ktg/mrk
“Terror en México”
          
El año de 2014 ha sido uno de los más violentos del escenario mexicano. Diversos y dramáticos acontecimientos han impacto de manera alarmante en el plano nacional como internacional el proceso acumulativo de violencia que viene desarrollándose en la formación social mexicana. En América Latina hay dos países que viven en guerra. Uno es Colombia y el otro es México. En el conflicto colombiano tiene la característica de ser  esencialmente de carácter político. De ahí que las partes fundamentales de esa guerra llevan por cerca de dos años un proceso de negociación política. Situación de negociación y acuerdos entre el gobierno colombiano del presidente Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que de avanzarse pueden arribar a la pacificación de un país con más de 50 años de guerra. Pensemos que en Colombia ese conflicto político-militar es el más prolongado de todo el continente, incluso más largo que la llamada Guerra de Castas  que se desarrolló en el sureste mexicano en la segunda mitad del siglo XIX por casi medio siglo.
Los mexicanos son víctimas de los grupos criminales y del Estado.
En el caso de la guerra en México, que lleva más de doce años, iniciada en 2002  tiene la característica de ser una guerra social donde el elemento de la negociación política se encuentra ausente. Ahí en ese conflicto militar, inciden muchos actores. Por un lado los gobiernos que han encabezado los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que han militarizado buena parte del territorio nacional con sus distintas fuerzas represivas del Estado (policías federales y locales, ejército, marina, fuerza aérea, etc.)  De igual manera figuran las distintos actores emergentes de la economía sumergida como son los principales dirigentes empresariales del narcotráfico, los cuales tienen a su servicio a una enorme cantidad de grupos de sicarios (fuerzas paramilitares a su servicio), así como también cuenta con la complicidad comprada de distintos miembros de las policías, fuerzas armadas y jueces a su servicio. Pero de la misma manera distintos actores políticos de derecha o izquierda se han visto involucrados en actividades criminales, tal como han figurado ex gobernadores, diputados, alcaldes y otros políticos nacionales o locales vinculados al crimen organizado. El caso de Iguala es el más reciente ejemplo de esta situación de contubernio entre políticos de “izquierda” y crimen organizado. Entre ellos han librado una guerra por controlar sus espacios de poder y de corrupción. Lo más grave que en medio de esa guerra de grupos de la delincuencia organizada y del Estado  han quedado en el centro de sus combates la población civil. La cual finalmente es la que más ha sufrido el clima de terror generado por esa misma confrontación.
Las estimaciones apuntan que México en más de una década ha tenido más de cien mil muertos y más de 26 mil desaparecidos. Las alarmas  mundiales hablan sobre la ola de terror que priva en la realidad mexicana. Los casos más recientes muestran  el espectro de una guerra salvaje (la muerte de estudiantes y de 42 normalistas desaparecidos). O bien, el más reciente  homicidio del párroco católico, Gregorio López Gorostieta,  ocurrido tras su secuestro en el estado de Guerrero el  domingo 21 de diciembre de 2014. Situación que hizo que el papa Francisco a través de su secretario de Estado, manifestara su pesar por la  “víctima de una injustificable violencia".  Pero el homicidio de ese sacerdote no ha sido el único. En el informe “Riesgo de ser sacerdote en México”, se apunta que  “el índice de secuestros de sacerdotes subió un 300 por ciento. Mientras que la tendencia de atentados contra el sector religioso sigue a la alza”. Así, se reporta que  “entre 1990 y 2014 han sido asesinados de forma violenta un cardenal, 34 sacerdotes, un diácono y tres religiosos, según el reporte anual 2014”. Incluso se afirma que: “Tan solo durante los primeros dos años del gobierno de Enrique Peña Nieto han sido asesinados ocho sacerdotes y dos continúan desaparecidos”. De ahí que el 30 de abril de 2014, también se conoció del homicidio del sacerdote ugandés, que de manera semejante a la del padre López Gorostieta, también  fue secuestrado y asesinado por un grupo paramilitar. Incluso sus restos se confirmo fueron encontrados durante el mes de noviembre de este mismo año, “en una fosa clandestina, junto con otros 12 cadáveres, en la comunidad serrana de Ocotitlán, en el estado Guerrero (sur)”. Hecho que también coincidió con el homicidio del cura Ascención Acuña Osorio que en semejante situación “fue encontrado muerto a orillas del río Balsas, en la cabecera municipal de San Miguel Totolapan, ubicado en la región de Tierra Caliente, dos días después de haber sido secuestrado”.
En buena parte esta gran ola de terror predominente en la realidad mexicana tiene que ver con la imposición del llamado  modelo neoliberal (capitalismo salvaje), donde se ha buscado privatizar todas las expresiones y condiciones de la vida económica, social y política  del país. Así, en esa dinámica se ha también privatizado la violencia. De tal suerte que el Estado ya no es el monopolizador del ejercicio de la violencia. Por el contrario, ahora la aplicación de la fuerza se encuentra fragmentada. Esa violencia ahora  la detentan y ejercen diversos grupos privados, como los grupos de sicarios que están al servicio de los empresarios del narcotráfico; o de la trata de seres humanos (explotación de los migrantes indocumentados); secuestradores; etc. Por ello el paisaje social, político y económico de México, es el de un país violento que tiene la más cruda expresión del llamado modelo neoliberal.
Ayotzinapa y el Tribunal Penal Internacional                               
El 17 de julio de 1998 fue creado el Tribunal Penal Internacional (TPI), organismo judicial internacional de carácter permanente encargado de perseguir y castigar crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por individuos que hayan escapado de persecución  y castigo por cuenta de los estados nacionales donde se cometieron los crímenes o de donde sean ciudadanos los acusados.
Ayotzinapa y el Tribunal Penal Internacional
Pero  son innumerables los casos de individuos que han cometido horrendos crímenes de lesa humanidad que no habiendo sido perseguidos y castigados por el país en el que se cometieron los delitos ni por las naciones de la cual son ciudadanos, tampoco han sido encausados por el TPI.
El caso paradigmático de esta situación de plena impunidad sería el de George W. Bush, el mandatario estadounidense responsable de las cruentas matanzas ocurridas en Irak y Afganistán. Pero también sería el caso del primer George Bush, quien organizó la primera guerra del Golfo y es responsable directo de los consecuentes cientos de miles de crímenes de lesa humanidad cometidos por las tropas de la coalición invasora. Sin olvidar, por supuesto, los miles de civiles inocentes muertos (mientras dormían) por el bombardeo de la aviación estadounidense del barrio El Chorrillo en la ciudad de Panamá en diciembre de 1989.
También habría que incluir en la lista de posibles encausados por el TPI a William Clinton, quien ordenó los masivos bombardeos aéreos de ciudades yugoslavas en 1998.  Y en esta relación de criminales impunes no pueden faltar, desde luego, los españoles José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, cínicos impulsores de las agresiones militares  imperialistas contra los pueblos de Irak y Afganistán.
Y también tendrían su lugar en la lista de procesados los mandatarios estadounidenses aún vivos, incluido, desde luego, Barack Obama, responsables del crimen de lesa humanidad que constituyó y constituye el cincuentenario bloqueo económico, comercial y financiero ordenado por esos individuos contra el pueblo cubano.
Esta situación testimonia sobradamente que el TPI es una ficción cuando se trata de perseguir, juzgar y sancionar crímenes de lesa humanidad cometidos por nacionales de los países imperialistas. Por esta razón podría decirse que las siglas TPI se refieren a un Tribunal Penal Imperialista, del que sólo cabe esperar justicia al gusto y necesidad del imperialismo.
La reflexión es particularmente pertinente en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos. Indudablemente se trata de un crimen de lesa humanidad, e indudablemente están impunes quienes lo ordenaron y muchos de quienes lo ejecutaron materialmente. ¿Tendrá interés el imperialismo en perseguir, juzgar y castigar a los responsables del horrendo crimen?
Nada hasta ahora permite suponerlo. Pero como los crímenes de lesas humanidad son imprescriptibles, es posible que en algún momento el caso llegue hasta Amsterdan y pueda prosparar.
Por lo pronto, y conscientes de la naturaleza imperialista del TPI, se habla ya entre los agraviados por los hechos de Iguala y Ayotzinapa (en Guerrero), Tlataya (en el Estado de México) y San Fernando (en Tamaulipas) de llevar estos asuntos ante el TPI.
En lo personal no creo que los interesados en someter esos casos a la jurisdicción de TPI puedan sensatamente esperar justicia y la reparación del daño. Pero es claro que estarían sentando un valioso precedente  internacional de salvaguarda del derecho que les asiste a la justicia.
Un esfuerzo jurídico que si por ahora no tiene perspectivas de éxito (dados  el carácter imperialista del TPI y el poderío político de los responsables de esos crímenes), podría tenerlas en lo futuro. Será cosa, como se dice popularmente, de picar piedra y de no quitar el dedo del renglón.

Por Cuba y América Latina

Por Cuba y América Latina

| Foto: Cubahora

La victoria revolucionaria de 1959 en la mayor de las Antillas cambió su rumbo y el de toda Latinoamérica
**Tomado de Cubahora
Basta observar las imágenes de los días iniciales de enero de 1959 y leer los cintillos de la prensa, incluida la burguesa, si se quiere entender lo que significaba para el pueblo de Cuba el Triunfo de la Revolución. La primera página de la revista Bohemia titulaba: “Que no vuelva jamás el monstruo” y su editorial en pliegos interiores: “De las tinieblas a la luz”.
Los rostros expresando regocijo pleno, las calles y avenidas repletas de personas apretujándose en el intento de saludar y tocar a los rebeldes al paso de la Caravana de la Libertad, las muchedumbres que se reunían a escuchar los discursos de sus líderes, son elocuentes.
Es que con los barbudos de uniforme verde olivo que bajaban de las montañas, con su recorrido a través de la Isla, llegaba la esperanza de no volver a escuchar el estampido de bombas y disparos en la madrugada, de no volver a encontrar al amanecer cadáveres de jóvenes en cualquier lugar de la nación, de no volver a temer la tortura; de no volver a sufrir esbirros como Rolando Masferrer, Esteban Ventura, Lutgardo Martín Pérez, los hermanos Cañizares, Orlando Piedra, Pilar García, Carratalá, los Tabernilla.
Y pronto vendría más.Vendría el incentivo al auge de los movimientos de liberación en América Latina y el Caribey los desafíos a la hegemonía de los Estados Unidos. Inspirados en la Revolución cubana, quienes en el orbe lucharan por el bienestar de sus pueblos, contarían con su solidaridad militante, que contribuyó a la preparación de cuadros, ayuda material —fundamentalmente algún armamento— y combatientes.
Brotes guerrilleros importantes se produjeron en Venezuela, Guatemala, Colombia, Perú y Bolivia, aunque casi ningún país del área se mantuvo al margen. En Nicaragua, surgiría el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN); en República Dominicana, el Movimiento 14 de Junio (M-14J); el Movimiento Revolucionario 13 de noviembre (MR-13) y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), en Guatemala; el Frente de Liberación Nacional, en Venezuela; el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), en Perú; las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Colombia, entre muchos otros.
Por ello el historiador marxista británico de origen judío, Eric Hobsbawn, en su conocida Historia del siglo XX escribió que la Revolución cubana “(…) llevó la estrategia guerrillera a las primeras páginas de los periódicos del mundo entero (…)”. Y el Che, en su“Mensaje a la Tricontinental”, emitido desde suelo boliviano en abril de 1967, dice que América empieza a hacerse sentir en la voz de la vanguardia de sus pueblos que es la Revolución cubana.
Indudablemente, la victoria insurreccional del 1º de enero de 1959 en la Isla, devendría el acontecimiento político-social de más trascendencia en América Latina pasadas las primeras cinco décadas de la anterior centuria, e  inauguraría una nueva época en la región.
En su libro Absuelto por la historia, el periodista cubano Luis Báez recoge opiniones de personalidades como Carlos Altamirano, exsecretario general del Partido Socialista de Chile, quien aseguró: “(…) La Revolución cubana es el hecho histórico de mayor magnitud ocurrido en nuestro continente en este siglo (…)”; del pintor ecuatoriano Osvaldo Guayasamín, que afirmaba: “(…) es la realización de todos los pueblos que aspiran a ser (…)” ; y de Santiago Carrillo, exsecretario general del Partido Comunista de España, que alababa: “(…) no se repetían recetas (…) se hacía camino al andar (…)”.
“(…) a partir de la Revolución cubana los pueblos de América fueron más (…) independientes y empezaron a actuar de otra forma en la esfera internacional (…)”, expresó el Comandante en Jefe, en la clausura del XVI Congreso de la CTC, el 28 de enero de 1990.  
Incluso detractores como el controvertido escritor peruano, Mario Vargas Llosa, en su novela Travesuras de la niña mala,reconocería que jóvenes de los cinco continentes “(…) soñaban con repetir en sus países la gesta de Fidel Castro y sus barbudos (...)”.
Transcurridos 56 años de aquel enero sin igual, el contexto latinoamericano es totalmente diferente y Cuba sigue inspirando a sus habitantes y los de otras latitudes.
*Ivette Villaescusa Padrón es investigadora del Instituto de Historia de Cuba y colaboradora de Cubahora.

Revolución cubana: hasta 570 y más…

Revolución cubana: hasta 570 y más…

| Foto: EFE

 
La propia historia se ha encargado de mostrar que la Revolución iniciada en 1959 es invencible porque la mayor de las Antillas ha tenido que desafiar disimiles obstáculos, y hasta prácticamente quedarse sola, enfrentando al más potente adversario del mundo, su cercano vecino del Norte
**Tomado de Cubadebate
Este 1 de enero de 2015 la Revolución Cubana encabezada por su líder histórico, Fidel Castro, el presidente Raúl Castro, y protagonizada por el pueblo de la nación caribeña, celebrará su 56 cumpleaños con el augurio de que cumplirá muchos más, y verá sepultado definitivamente el prolongado e injusto bloqueo de Estados Unidos.
Como afirmó Raúl al final de su reciente intervención ante al Parlamento, la isla caribeña de seguro festejará 570 años, y más, del comienzo de su proceso emancipador, un certero mensaje de que nada ni nadie podrá revertirlo.
La propia historia se ha encargado de mostrar que la Revolución iniciada en 1959 es invencible porque la mayor de las Antillas ha tenido que desafiar disimiles obstáculos, y hasta prácticamente quedarse sola, enfrentando al más potente adversario del mundo, su cercano vecino del Norte.
Decir o pensar otra cosa significa no conocer a los cubanos, su intensa y larga trayectoria de luchas por su independencia desde las contiendas de los Mambises contra el colonialismo español, es dudar de su inteligencia y capacidad de resistencia, y subestimar sus triunfos en todos los campos de batalla.
En más de un cuarto de siglo Cuba ha vencido invasiones militares, la denominada Crisis de los Misiles, agresiones terroristas de todo tipo, provocaciones constantes de mercenarios al servicio de potencias extranjeras, campañas mediáticas sin precedentes, y el cerco económico, comercial y financiero impuesto por sucesivas administraciones norteamericanas, y que aun se mantiene.
Como reza un refrán popular, el que persevera triunfa, y es esa persistencia en no dejarse aplastar la que ha sido clave en todos sus éxitos, y en el prestigio internacional logrado por el más grande archipiélago caribeño.
En el aval de la Revolución Cubana, constituye un elemento primordial su marcado espíritu solidario, inculcado por Fidel, hacia los países más pobres, tanto en sus luchas contra el neocolonialismo y por su soberanía, como en el bienestar de sus pueblos en las esferas de la salud, la educación, la cultura y el deporte, por citar algunos de los derechos fundamentales de los seres humanos.
La isla Bonita, como la llaman muchos, ha ofrecido y compartido siempre, con dignidad y modestia, lo poco que ha tenido, nunca lo que le ha sobrado.
Como subrayé en un artículo anterior, algunos descolocados, unos llenos de rabia y otros con marcada ingenuidad, insisten en el supuesto peligro que significará para Cuba la normalización de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
A esos, nada más decirles, no hagan comparaciones y menos fuera de contexto, repasen la historia de la nación caribeña, y no olviden el ejemplo de los Cinco antiterroristas, Gerardo Hernández, Ramón Labaniño, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, hijos legítimos, como muchos, de la Revolución Cubana.
*Patricio Montesinos es periodista español residente en La Paz, Bolivia. Es corresponsal de Cubadebate.

Protestas antirracistas marcan llegada de 2015 en EE.UU.

Más de 200 personas marchan contra el racismo

Más de 200 personas marchan contra el racismo | Foto: Reuters

En el estado de California (suroeste) miles de ciudadanos blancos y afrodescendientes salieron a las calles para rechazar la brutalidad policial.
Las manifestaciones antirracistas continúan en el oeste de Estados Unidos contra la brutalidad policial desatada este año en comunidades afroamericanas. 
Más de 200 personas se movilizaron este jueves en las ciudades de Okland y San Francisco en California (suroeste de EE.UU.), luego de protestar durante las últimas del año 2014.
Los manifestantes clamaron justicia para los homicidios de afrodescendientes a manos de policía blancos.

Tanto en Oakland como en San Francisco, las fuerzas policiales se han mantenido desplegadas por las calles donde marchan los manifestantes. Al parecer, una persona recibió un disparo en el pie en el Market Street, cerca de la avenida de Grant y un sospechoso del hecho fue detenido, según el Departamento de Policía de San Francisco. 
Lee: Promesa y peligro en el nuevo movimiento de derechos civiles
Desde el pasado sábado 28 de diciembre, miles de personas en distintas ciudades de Estados Unidos salieron a marchar de manera pacífica en contra de la violencia policial en ese país, tema que ha ocupado los titulares mundiales tras los asesinatos de jóvenes afroamericanos por parte de oficiales de policía blancos, siendo todos absueltos de cualquier cargo.
Bajo las consignas “Manos arriba, no disparen” (Hands up, don´t shoot) y “Sin justicia, no hay paz” (No justice, no peace) los ciudadanos de varias de las principales ciudades norteamericanas como Los Ángeles (oeste), Nueva York (noreste) y Ferguson (medio oeste) se manifestaron.
Los indignados rechazan la actuación de policías blancos contra la población afrodescendiente, y piden justicia para los casos ocurridos en Ferguson, Missouri entre agosto y septiembre. 
 Desde noviembre pasado se intensificaron las protestas a causa de la decisión del Gran jurado, que decidió no abrir expediente judicial, ni condenar a los agentes culpables de las muertes de Michael Brown y Eric Garner (ambos víctimas de la discriminación policial).
Brown fue asesinado con varios disparos por un agente blanco en circunstancias por esclarecer y cuando iba desarmado, pero un gran jurado decidió que no había pruebas suficientes para imputarlo.
En Contexto
El caso del joven afroamericano Michael Brown marcó una serie de protestas en todo Estados Unidos en contra de la represión policial. El agente policial relacionado a ese caso fue absuelto de cualquier cargo por la “justicia” estadounidense, abriendo así el debate entre la sociedad norteamericana sobre los casos de racismo por parte de las autoridades policiales. En las redes sociales y en las calles continúan las protestas bajo consignas como “Black Lives Matter”, (Las Vidas de los Negros Importan).

Cuba inicia festejos 56 años de la Revolución


Se dispararon 21 salvas como símbolo de la gesta histórica que inició la ruta socialista de Cuba y América Latina

Se dispararon 21 salvas como símbolo de la gesta histórica que inició la ruta socialista de Cuba y América Latina | Foto: Archivo

La jornada que recuerda la gesta histórica del Comandante Fidel Castro se extenderá hasta el sábado 3 de enero; de acuerdo con lo señalado por el Ministerio de Cultura de esa nación.

Cuba inició este jueves los actos de celebración por el aniversario número 56 de la Revolución, liderada por el Comandante Fidel Castro y que permitió el derrocamiento del dictador Fulgencio Batista. 

Durante el día se dispararon 21 salvas de artillería en señal al reconocimiento del triunfo revolucionario con una ceremonia militar en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, en la ciudad de La Habana.

Bajo las notas del Himno Nacional de Cuba, los 21 cañonazos fueron lanzados por cadetes de la Escuela Interarmas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

El programa de celebración contempló la realización de la Caravana de la Libertad que rinde tributo el Ejército rebelde de Fidel Castro, que selló la derrota del dictador Fulgencio Baptista, quien era financiado por el gobierno de los Estados Unidos.

De igual forma el Ministerio de Cultura de la isla anunció que las celebraciones se extenderán hasta el sábado 3 de enero en una jornada denominada “Cuba Va”. De igual forma se estipula un homenaje especial a los Cinco Héroes Cubanos: Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René y Fernando González.


En contexto:
El Ejército Rebelde provocó la caída del dictador Fulgencio Batista y dio paso al triunfo de la Revolución Cubana aquel 1 de enero de 1959.
Dirigido por el comandante Fidel Castro, el Ejército Rebelde irrumpió en la madrugada en Santiago de Cuba, mientras que los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto "Ché" Guevara tomaban los cuarteles de Yaguajay y Santa Clara, y fijaban rumbo hacia La Habana para hacerse del Campamento de Columbia y la fortaleza de La Cabaña.
A partir de este acontecimiento se marcó una nueva etapa para Cuba y América Latina, que dio paso a la nueva mirada de un modelo social, político y económico que propicia la equidad social y la no intervención de potencias extranjeras en asuntos internos.