martes, 1 de noviembre de 2016


El potencial de la OTSC

19:33 31.10.2016(actualizada a las 19:34 31.10.2016) URL corto 1107362 NOTICIAS LO ÚLTIMO LO MÁS VISTO LO MÁS COMENTADO 03:03Medios: Rusia y EEUU estudian lanzar una misión conjunta a Venus 02:50Ecuador sancionará a empresas que difundan sondeos electorales sin autorización 02:37¡Adiós, Pocho! Muere uno de los cantantes de cumbia más famosos de América Latina 02:33Ecuador muestra su oferta exportadora en feria internacional en Cuba 02:22Morir 2.0: la Iglesia católica inglesa actualiza un manual medieval para 'morir bien' Todas las noticias 

El potencial de la OTSC
© Sputnik/ La OTSC —Organización del Tratado de Seguridad Colectiva— es una organización político-militar entre varios países de Europa y Asia central. Conozca la historia, la estructura y el potencial bélico de los países miembros en la infografía de Sputnik.


Defensa rusa: hay una diferencia "radical" entre las situaciones en Alepo y Mosul 
Tanque del Ejército de Irak en Mosul

© REUTERS/ Stringer

ORIENTE MEDIO 21:49 01.11.2016URL corto 0 146880 MOSCÚ (Sputnik) — El Ministerio de Defensa de Rusia calificó de radical la diferencia que se observa entre la situación en la ciudad siria de Alepo y la operación en la ciudad iraquí de Mosul. "Existen diferencias radicales entre la situación en Alepo y la ofensiva en Mosul y estamos dispuestos a enumerarlas a (el portavoz del Departamento de Estado norteamericano) John Kirby", afirmó el portavoz del ente, general mayor Ígor Konashénkov. 
El grupo kurdo Peshmerga cerca de Mosul
© REUTERS/ AHMED JADALLAH Alepo-Mosul: dos versiones de una guerra Anteriormente Kirby declaró que el Departamento de Estado considera que la diferencia entre las dos operaciones es que en Alepo "las pérdidas principales las sufren la oposición y los civiles", mientras que en Mosul las fuerzas de la coalición internacional intentan proteger a la población civil. Sin embargo, Konashénkov subrayó que en Alepo durante más de dos semanas no operan ni la aviación rusa, ni siria. "Además, en Alepo, Rusia y las autoridades sirias abrieron seis corredores humanitarios con puestos de alimentación y atención médica, a través de los cuales están dispuestos a salir los civiles", indicó al agregar que los habitantes de Alepo no pueden hacerlo dado que las salidas están minadas y bombardeadas por los terroristas. 
Edificio destruido en Alepo
© REUTERS/ ABDALRHMAN ISMAIL Las cuatro opciones de Rusia, una vez ganada la campaña en Alepo "En cuanto a Mosul, nos enteramos del futuro 'asalto' de los barrios habitados por los civiles", destacó. Konashénkov expresó su preocupación por la operación, ya que no se trata "de abrir corredores humanitarios, como si la ciudad estuviera poblada solo por terroristas". El 18 de octubre Rusia y Siria suspendieron los bombardeos contra los grupos terroristas en el este de Alepo y establecieron el día 20 una pausa humanitaria para que civiles y combatientes abandonaran esta parte de la ciudad, que se prolongó por tres días. Más aquí: "La victoria sobre el terrorismo en Alepo será el inicio de cambios" Los terroristas rehusaron abandonar Alepo y tampoco dejaron que salieran los civiles, amenazándoles de muerte. 
Los combates en Alepo, Siria
© AFP 2016/ GEORGE OURFALIAN "Rusia debe ser inflexible para que no haya una catástrofe en Siria" El 23 de octubre, al expirar la pausa, el Ejército sirio y las milicias populares iniciaron una operación a gran escala en el sur de Alepo para expulsar a los terroristas. El pasado 17 de octubre comenzó una operación militar a gran escala para reconquistar Mosul, que desde junio de 2014 permanece bajo control de Daesh. En la ofensiva participan, según los medios, unos 30.000 militares iraquíes y las milicias kurdas, los peshmerga, a los que apoya desde el aire una coalición de más de 60 países liderada por EEUU. No se lo pierda: "Mosul puede ser motivo para la Tercera Guerra Mundial" Daesh, o autoproclamado Estado Islámico, es un grupo terrorista prohibido en Rusia y otros países.

  • El presidente sirio Bashar al-Asad durante una entrevista con el canal estadounidense NBC News en la capital siria, Damasco, 14 de julio de 2016.

    El presidente sirio Bashar al-Asad durante una entrevista con el canal estadounidense NBC News en la capital siria, Damasco, 14 de julio de 2016.

El presidente sirio, Bashar al-Asad, culpa a EE.UU. de llevar el terrorismo a Siria y asegura que la presencia terrorista será eliminada por completo de su país.
Durante una reunión con varios periodistas británicos y estadounidenses celebrada el lunes en Siria, Al-Asad anunció el comienzo de una nueva era de aperturismo, transparencia y diálogo en su país, según ha publicado hoy martes el diario estadounidense New York Times.
Al-Asad quiso asegurar a los periodistas que las fuerzas del Ejército sirio, que han tomado un impulso en sus esfuerzos antiterroristas, conseguirán liberar todo el territorio del país de la presencia terrorista.
En este sentido, el mandatario lanzó duras críticas hacia Estados Unidos, país al que acusó de apoyar y brindar ayuda activa a los grupos armados y otros milicianos extremistas de grupos como EIIL (Daesh, en árabe), contra los que luchan las fuerzas gubernamentales sirias, e indicó que el objetivo es derrocar su Gobierno.
“Solo soy un titular —el presidente malo, el villano, quien está matando a los buenos (…) ustedes conocen esa narrativa. El verdadero motivo es derrocar al Gobierno. Este Gobierno no cumple con los requisitos de Estados Unidos”, destacó Al-Asad.

En sus reproches, el presidente sirio subrayó que las acusaciones formuladas contra funcionarios sirios sobre supuestos crímenes de guerra están “políticamente motivadas” y han sido fabricadas para alcanzar el objetivo mencionado.
“Supongamos que estas acusaciones son correctas y que este presidente ha matado a su propio pueblo y los Estados Unidos están ayudando al pueblo sirio (…) después de cinco años y medio, ¿quién me ha apoyado? ¿Cómo puedo ser presidente si mi pueblo no me apoya?”, cuestionó Al-Asad.
En esta línea, el mandatario denunció que, a pesar de que “miles de sirios están siendo asesinados por los terroristas”, nadie habla de los crímenes de guerra que cometen los milicianos de grupos armados opositores en su país.
Asimismo, Al-Asad consideró que seguirá siendo presidente hasta que finalice su tercer mandato de siete años, en 2021, e indicó que no habrá cambios políticos antes de que termine la guerra en su país.
snr/mla/ftm/nal
  • Los tambores de la Tercera Guerra Mundial suenan amenazantes

    Los tambores de la Tercera Guerra Mundial suenan amenazantes

En un sentido, la ahora terminada Guerra Fría fue, de hecho, una guerra mundial: las dos potencias representantes de los sistemas imperantes (EE.UU. y la Unión Soviética) pusieron las armas; innumerables países del por entonces llamado Tercer Mundo, los muertos.
La confrontación, sin dudas, fue planetaria. En sentido estricto: fue una guerra mundial.
Desde terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, que comportó una cauda de alrededor de 60 millones de muertos, la cantidad de víctimas registradas en todas las guerras que ha habido -¡y sigue habiendo!- posteriores a esa fecha, supera holgadamente aquella cifra. Definitivamente la guerra ha sido la constante en estas pasadas décadas.
La afirmación de que “ya no hay guerras mundiales” tiene una carga eurocéntica (en el sentido de “formulación desde las potencias capitalistas de Occidente”, Europa y Estados Unidos, incluyendo quizá también a Japón): no hay guerra entre esos países, lo cual no significa que las guerras no sigan siendo una triste realidad en el mundo. La interrelación y fusión de capitales que sobrevino al Plan Marshall fue una manera de entretejer redes capitalistas entre las naciones dominantes, asegurándose el mutuo respeto. O, al menos, la convivencia libre de combates. Pero las guerras no desaparecieron. ¡Ni remotamente!
Por el contrario, los conflictos bélicos siguen siendo parte fundamental del sistema como un todo. En tal sentido, representan 1) un gran negocio, y 2) permiten oxigenarse continuamente al “sistema-mundo” del capital (para usar la expresión de Wallerstein). Las guerras no son inevitables, pero en este marco del capitalismo como sistema dominante, sí lo son.
Ahora se está hablando insistentemente de una posible nueva conflagración planetaria. Los mortales de a pie -es decir: la prácticamente totalidad de la población mundial- no tenemos mayores noticias de esto, de lo que en verdad se está cocinando. ¿Qué plantes secretos tiene el Pentágono? ¿Qué estrategia de largo plazo tienen pensado los grandes capitanes de la economía global? Si las potencias capitalistas han decidido no volverse a enfrentar entre sí (con la hegemonía militar absoluta de Washington que toma a Europa Occidental como su rehén nuclear y lidera esa coalición obligada que es la OTAN), ¿por qué entonces la posibilidad de una guerra mundial, tal como ahora pareciera posible?
En realidad, cuando hoy por hoy se habla de “Tercera Guerra Mundial”, se está haciendo alusión a la posibilidad de un conflicto entre Estados Unidos y sus dos verdaderos rivales: la República Popular China y la Federación Rusa.
Las guerras que se libran hoy día son todos conflictos internacionalizados. En todos, directa o indirectamente, están presentes los intereses geoestratéticos de las principales potencias, ya sea porque la venta de armas y/o la reconstrucción de lo destruido es un jugoso negocio, ya sea porque esas guerras expresan las disputas político-económicas por áreas de influencia con un valor global. Las interminables guerras del África negra (por el control de recursos estratégicos como, por ejemplo, el coltán) o del Oriente Medio (por el control del petróleo), son la manifestación de planes imperiales de dominación, donde participan empresas de distintos países capitales llamados “centrales”. Y esas, sin ningún lugar a dudas, son guerras mundializadas. ¿Qué hacen soldados europeos en Afganistán? ¿Qué hacen los portaaviones estadounidenses en el Mar Rojo? ¿Por qué fuerzas de la OTAN bombardean Libia o Egipto?
Todos esos son conflictos mundiales. Tras la fachada de la OTAN o de la ONU vienen las petroleras, las grandes empresas euro-estadounidenses, las inversiones de la gran banca mundial. ¿No son reparticiones mundiales esas, que recuerdan la Conferencia de Berlín de 1884/5, donde unas cuantas potencias capitalistas europeas se dividieron el dominio del África?
Ahora, en forma alarmante, se nos habla de una posible guerra mundial. ¿Llegaremos realmente al holocausto termonuclear disparando los más de 15.000 misiles con carga nuclear? (cada uno de ellos con una potencia destructiva 30 veces mayor a las bombas de Hiroshima y Nagasaki) ¿Qué se juega en esa posible “nueva” guerra mundial?
Alguna vez dijo Einstein: “No sé si habrá Tercera Guerra Mundial, pero si la hay, seguro que la Cuarta será a garrotazos”. Desgarrador, pero tremendamente cierto.
El poder nuclear que se desarrolló durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va del actual es impresionante. De liberarse toda esa energía se produciría una explosión con una onda expansiva que llegaría hasta Plutón, dañando severamente a los planetas Marte y Júpiter, destruyendo toda forma de vida en la Tierra. Proeza técnica, pero que no resuelve los principales problemas del mundo. Se puede destruir todo un planeta… pero continuamos con niños de la calle, población hambrienta y prejuicios milenarios. ¿Eso es progreso?
El sistema económico-político actual -basado exclusivamente en el lucro empresarial individual- no ofrece ninguna posibilidad real de arreglar la situación, porque en su esencia no existe la preocupación por lo humano, la solidaridad, la empatía: lo único que lo mueve es la sed de ganancia, el espíritu comercial, el negocio.
¡Y la guerra también es negocio! Da ganancias…, aunque sólo a algunos, por supuesto.
Ese es el grado de insensibilidad al que llega el sistema vigente: matar gente, destruir la obra de la civilización, producir hechos criminales… ¡es negocio! ¡Ese es el espíritu que lo alienta! Todo es mercancía, absolutamente todo: la muerte, el sexo, el amor, la comida, el saber, el entretenimiento, etc., etc. ¡Eso es el sistema dominante!
Por eso hoy día la posibilidad de una nueva guerra mundial está abierta. Pero cuando se dice “mundial”, se está hablando de la confrontación de la potencia dominante: Estados Unidos, con quienes efectivamente le hacen sobra, Rusia y China. Y fundamentalmente con esta última: el avance del yuan sobre el dólar es irrefrenable. Lo que se juega verdaderamente en esta posibilidad de locura nuclear es la supremacía que vino detentando el principal país capitalista del mundo hasta ahora, momento en que empieza a ser seriamente cuestionado.
El capitalismo, en tanto sistema planetario, y también su locomotora: la economía estadounidense, desde el año 2008 cursan una profunda crisis de la que no se terminan de recuperar. En ese escenario, el auge de China y su incontenible pujanza, resulta una afrenta insoportable. Ante ello, la posibilidad de una guerra funciona como válvula de escape, como salida de emergencia. Aunque, por supuesto, la guerra no es ninguna salida.
Hoy por hoy, el sistema capitalista mundial, liderado por Estados Unidos, cada vez más está manejado por inconmensurables capitales de proyección global, con megaempresas que detentan más poder que muchísimos gobiernos de países pobres. Las decisiones de esas corporaciones globales, en muchos casos exclusivamente financieras -en otros términos: parásitos improductivos que viven de la especulación- tienen consecuencias también globales. De todos modos, la crisis los golpea. Ello es así porque el sistema económico basado en la ganancia no ofrece salidas reales a los problemas. Si lo que cuenta es seguir ganando dinero a cualquier costo, eso choca con la realidad humana concreta: vale más la propiedad privada que la vida humana. ¿Vamos inexorablemente hacia una nueva Guerra Mundial entonces?
En esa lucha por mantener la supremacía, o dicho de otro modo: por no poder un centavo de la ganancia capitalista, la geoestrategia de Washington apunta a asfixiar por todos los medios a sus rivales, a sus verdaderos rivales, que no son ni la Unión Europea ni Japón, que son, sin vueltas de hojas, el eje Pekín-Moscú. La guerra, lamentablemente, es una de las opciones, quizá la única, en esta lucha a muerte.
Comentario marginal: hablamos de civilización, pero por lo que se ve, la dinámica humana no ha cambiado mucho en relación a la historia de nuestros ancestros: las cosas se siguen arreglando -más allá de cualquier pomposa declaración- en relación a quién tiene el garrote más grande. El pequeño -y desgarrador- detalle es que hoy, ese garrote se llama misil balístico intercontinental con ojiva nuclear múltiple.
De darse un enfrentamiento entre los gigantes, definitivamente se usaría material nuclear. Los países que detentan armas atómicas son muy pocos: Gran Bretaña, Francia, India, Paquistán, Israel (aunque oficialmente declara no tenerlas), Corea del Norte, China, todos ellos en una escala moderada, y en mayor medida, con infinitamente mayor capacidad destructiva: Rusia y Estados Unidos. A la Unión Soviética la terminó asfixiando la carrera armamentista; a Estados Unidos, el negocio de las armas le provee una cuarta parte de su economía. De hecho uno de cada cuatro de sus trabajadores laboraba en la industria bélica. Es obvio que la guerra alimenta al capitalismo. Pero sucede que jugar con energía nuclear es invocar a los peores demonios.
No hay dudas que para esas mega-empresas ligadas a la industria militar (Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics, Honeywell, Halliburton, BAE System, General Motors, IBM), todas estadounidenses, la guerra les da vida (¡y dinero!). El problema trágico es que hoy, pese a las locas hipótesis de “guerras nucleares limitadas” que existen en el Pentágono, si se desata un conflicto, nadie sabe cómo terminará, y la citada expresión de Einstein puede ser exacta.
Por eso es que en defensa de la toda la Humanidad y de nuestro planeta debemos luchar denodadamente contra esa enfermiza, perturbadora posibilidad.
  • Tanques de las fuerzas iraquíes avanzan hacia el pueblo de Abu Shuwaiha, en el sur de Mosul, 1 de noviembre de 2016.

    Tanques de las fuerzas iraquíes avanzan hacia el pueblo de Abu Shuwaiha, en el sur de Mosul, 1 de noviembre de 2016.

Más de 1300 integrantes del EIIL han muerto desde el inicio de la operación para ‎liberar la ciudad de Mosul, informa el Ministerio iraquí del Interior.‎
“Las fuerzas conjuntas de seguridad (iraquíes) en el eje sureño de Mosul lograron abatir a 778 miembros del EIIL, mientras la Aviación del Ejército iraquí acabó con la vida de 375 terroristas”, ha informado este martes el portavoz del Ministerio iraquí del Interior, el general de brigada Saad Maan, informa Iraqui News.
Maan también informa de que la llamada coalición internacional ha abatido a 149 integrantes del grupo EIIL (Daesh, en árabe) desde el principio de las operaciones para liberar esta ciudad del norte de las garras de los extremistas takfiríes, con lo que la cifra de terroristas muertos se eleva a 1302.
La ofensiva para la liberación de Mosul, principal baluarte de la banda ultraviolenta en Irak, comenzó el pasado 17 de octubre tras la orden del primer ministro de Irak, Haidar al-Abadi, y hasta el momento decenas de aldeas han sido recuperadas.
Según el portavoz iraquí, también han logrado arrestar a 94 terroristas, destruir 166 vehículos bomba, capturar 26 vehículos, desactivar 1126 artefactos explosivos y destruir 37 refugios del grupo.
Ha hecho asimismo hincapié en que las fuerzas iraquíes hasta el momento han liberado 1440 kilómetros de la provincia de Nínive, cuyo centro es Mosul.
En este sentido, el centro de mando conjunto de operaciones encargado de la ofensiva de reconquista, citado por la agencia de noticias francesa AFP, ha anunciado que las Fuerzas Armadas iraquíes han entrado este martes en sectores "de la margen izquierda de la ciudad de Mosul" (como se conoce a la parte oriental de la ciudad, que divide el río Tigris).
El premier iraquí advirtió el lunes a los terroristas de que no tendrán lugar al que escapar, ya que las fuerzas iraquíes van a cercar a Daesh desde todos los puntos, y no les quedará otra opción que rendirse o morir. 
ftn/nii/
  • Tropas de la OTAN, desplegadas en Estonia, cerca de la frontera rusa.

    Tropas de la OTAN, desplegadas en Estonia, cerca de la frontera rusa.

El secretario del Consejo de Seguridad ruso considera una gran amenaza el ‎despliegue de sistemas de defensa antiaérea de EE.UU. cerca de las fronteras rusas.‎
"Las constantes ambiciones de varios países han provocado nuevas amenazas en la seguridad de algunas regiones, y se han convertido en un verdadero obstáculo para normalizar los esfuerzos bilaterales y multilaterales dirigidos a la regularización de las situaciones críticas", ha afirmado Nikolai Pátrushev, secretario del Consejo de Seguridad ruso, en una entrevista concedida este martes a la agencia rusa de noticias Sputnik.
A su juicio, el reforzamiento militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la instalación de nuevos tipos de armas y la creación de un sistema global de defensa antiaérea en las fronteras con Rusia, constituye una gran amenaza a la seguridad de su país.
Aduce que la instalación de los sistemas de defensa antiaérea estadounidenses cerca de las fronteras rusas, justificada por una “imaginaria amenaza rusa”, siembra dudas, ya que “estos sistemas pueden lanzar misiles guiados hacia objetivos terrestres en un radio donde se ubican varias instalaciones estratégicas de Rusia".
Por ello urge al Gobierno de Moscú a adoptar las medidas necesarias y oportunas para neutralizar estas amenazas externas.

Pátrushev sostiene que la “complicada” situación política del mundo y el deterioro de las relaciones internacionales se deben a la creciente lucha por “la influencia global”.
El alto funcionario ruso vuelve a insistir en la disposición de Rusia a "colaborar con los socios estadounidenses sobre la base de la igualdad de derechos y el respeto mutuo de los intereses de uno a otro".
La OTAN activó el pasado 12 de mayo un puesto estadounidense de defensa antimisiles Aegis Ashore en la base rumana de Deveselu (a unos 600 kilómetros al oeste de la península rusa de Crimea), cuyo presunto objetivo es defender a Europa de la amenaza de misiles balísticos. Al día siguiente, en Redzikowo, a unos 180 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado, se colocó la primera piedra de un sistema similar.
Moscú cree que el despliegue del sistema Aegis Ashore complica la situación internacional, y además, constituye una clara amenaza a la seguridad nacional rusa.
fdd/nii/
  • El Paro Nacional Docente tuvo un acatamiento de más del 90 % de la docencia argentina, 27 de septiembre de 2016.

    El Paro Nacional Docente tuvo un acatamiento de más del 90 % de la docencia argentina, 27 de septiembre de 2016.

La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) se ha adherido hoy martes a la jornada nacional de lucha del próximo viernes.
En la movilización, distintos sectores de la sociedad argentina reclamarán al Gobierno del presidente Mauricio Macri, entre otras medidas, la urgente apertura de negociaciones salariales.
Basta de despidos y de impuesto a las ganancias a los salarios, apuntan en la convocatoria los docentes, que reclaman también una ley de financiamiento educativo y la continuidad de programas nacionales socioeducativos.
De esta manera, el gremio se unirá a una jornada encabezada por las dos grandes Centrales de Trabajadores del país, que prevé varias protestas, cese de actividades y movilizaciones, como vienen realizando desde hace meses, cuando comenzó la ola de despidos y las altas subidas de los precios por el ajuste económico del actual Gobierno.
La jornada de lucha suma cada vez más sectores con un descontento social por el ajuste y los despidos.
Esto ocurre mientras, desde el mes de agosto pasado, maestros de todo el territorio han protagonizado tres importantes huelgas nacionales con los mismos reclamos.
La última marcha de los gremios argentinos se llevó a cabo a finales del mes de septiembre, lo cual complicó el tránsito en la ciudad de Buenos Aires, la capital de Argentina, debido a la multitud que participaba en el acto de protesta para exigir mejoras salariales y laborales, así como para rechazar el presupuesto para el 2017 diseñado por el Ejecutivo de Macri.

Adoptada una serie de “medidas reformistas” —en particular, en el sector económico y laboral después de haberse instalado en la Casa Rosada—, Macri se enfrenta a las críticas y manifestaciones por parte de la nación argentina en su conjunto.
mnz/mla/ftm/nal