martes, 1 de septiembre de 2015

  • El submarino de la armada rusa “Novorossiysk” atracado en el puerto de Ceuta, España

    El submarino de la armada rusa “Novorossiysk” atracado en el puerto de Ceuta, España

Los funcionarios españoles se sorprendieron por la reacción negativa de los diputados británicos después de que España acogiera un submarino ruso en el puerto español de Ceuta.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, declaró el lunes que los barcos rusos han atracado en los puertos españoles durante muchos años y que esta situación no es “nada nuevo”.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo

Por su parte, el delegado del Gobierno español, Nicolás Fernández Cucurull, declaró que las escalas de buques de la Armada rusa vienen siendo habituales en la ciudad desde hace unos años.
Estas declaraciones se produjeron después de que varios de los legisladores británicos calificaran el acto como “provocación evidente” por ocurrir cerca de Gibraltar, punto de disputa entre España y el Reino Unido.
Andrew Rosindell, vicepresidente del Grupo Parlamentario de los Partidos de Gibraltar en la Cámara de los Comunes, acusó a las autoridades españolas por lo que considera “una provocación evidente que tiene el objetivo de intimidar al pueblo de Gibraltar”.
Lucas Coffey, un analista estadounidense también describió las acciones de Madrid como una locura.
“La autoridad portuaria no tiene derecho a negar la entrada a cualquier vehículo. Un total de 25 barcos de la Armada de Rusia han atracado en el puerto de Ceuta desde 2014”, declaró, en respuesta, el representante de la Flota del Mar Negro, Viacheslav Trujachov, quien informó que el objetivo de la presencia de la embarcación en el enclave español fue “el descanso de la tripulación y el abastecimiento”.
El submarino de la armada rusa “Novorossiysk” permaneció en el puerto de Ceuta 3 días, desde el 26 hasta el 28 de agosto. Una característica específica de este submarino es que va equipado con un moderno complejo de misiles y torpedos.
haj/rha/mrk
  • Artillería saudí dispara contra Yemen, 15 de abril de 2015.

    Artillería saudí dispara contra Yemen, 15 de abril de 2015.

Amnistía Internacional (AI) denuncia cooperación de Estados Unidos con el régimen de Al Saud en proveer armas prohibidas que se utilizan en la agresión saudí contra Yemen.
Luego de recordar el largo historial del suministro de material militar estadounidense a Arabia Saudí y a otros países que apoyan los ataques saudíes contra Yemen, la AI señala que Estados Unidos ha abastecido las armas que han matado al pueblo yemení.
“Aunque Estados Unidos no forma parte oficial de la coalición dirigida por Arabia Saudí, está contribuyendo a su campaña aérea con información de inteligencia y medios de repostaje en vuelo para sus cazabombarderos. La suma total de su ayuda a la coalición hace a Estados Unidos parcialmente responsable de las víctimas civiles de los ataques ilegítimos”, indica la AI.
En un artículo titulado “La carnicería humana de la guerra de Arabia Saudí en Yemen”, publicado el pasado 27 de agosto, la organización considera que independientemente de la fecha de la compra de esas armas, antes de la agresión saudí o desde su inicio, los países que han suministrado esas armas tienen la responsabilidad de garantizar que no se emplearán para cometer violaciones del derecho internacional.
Donatella Rovera, redactora del informe y asesora general de la AI, destaca que los bombardeos aéreos contra Yemen caen “con demasiada frecuencia” sobre la población civil, y esto agrava aún más el “desastre humanitario” que vive el país árabe.
Contando su experiencia personal en Yemen, Rovera explica que “en las ruinas del colegio Musaab bin Omar (…) no vi ninguna señal de actividad por la que pudiera considerar el sitio un objetivo militar. Lo que sí vi fueron los restos del arma empleada en el ataque: la aleta de una bomba MK80 para uso general de fabricación estadounidense”.
Un cartucho BLU-108, parte de un CBU-105 Sensor Fuzed encontrado en la provincia norteña de Saada. 17 de abril de 2015.

Como otro ejemplo, hace referencia a un ataque del régimen de Al Saud contra una mezquita yemení, y detalla que en su visita a ese lugar una de las bombas lanzadas, una MK82 para uso general de fabricación estadounidense y con un sistema de espoleta que se fabrica también en Estados Unidos, seguía intacta.
“La bomba, de 227 kilos, llevaba estampada las indicaciones ‘bomba explosiva’ y ‘tritonal’, como se denomina el tipo de explosivo que contiene estos artefactos”, agrega al respecto.
También, relata haber visto en la provincia noroccidental de Saada “un campo lleno de submuniciones de racimo BLU-97de fabricación estadounidense”, y recuerda que muchas de esas bombas aun no habían explotado, de manera que constituyen “un grave peligro para los habitantes del pueblo, los agricultores y los pastores, que pueden pisarlas sin darse cuenta o, inconscientes del riesgo, levantarlas del suelo”.
“Yemen estará plagado durante años de peligrosos restos de estas armas de fabricación estadounidense”, advierte Rovera.
Luego de lamentar el empeoramiento de la situación humanitaria en Yemen por los ataques saudíes, el informe recuerda que antes del inicio de este conflicto la mitad de los yemeníes necesitaba ayuda humanitaria; y actualmente, debido a la agresión y el bloqueo, esta cifra ha aumentado un 80 por ciento.
A este respecto, critica el reciente ataque saudí contra la ciudad portuaria de Al-Hudayda, “el único punto de entrada de ayuda humanitaria al norte del país”.
tas/rha/mrk
  • Portaaviones estadounidense USS George Washington se traslada de la base naval de Estados Unidos al puerto japonés de Yokosuka.

    Portaaviones estadounidense USS George Washington se traslada de la base naval de Estados Unidos al puerto japonés de Yokosuka.

Organizaciones políticas y sociales de Perú se manifestarán este martes en Lima (capital) contra la llegada de un portaaviones y efectivos estadounidenses.
"Lo que ocurrirá el 1 de setiembre resulta ciertamente inédito: nunca antes sucedió", opinó el lunes el excongresista, Gustavo Espinoza, en declaraciones recogidas por la agencia de noticiasSputnik, acerca de la llegada a la nación sudamericana del portaaviones estadounidense USS George Washington y sus 3200 tripulantes.
Asimismo, tachó el despliegue de los militares norteamericanos, quienes permanecerán en Perú durante seis días, como “una invasión militar” de Estados Unidos, aludiendo así a las similares intervenciones de la Casa Blanca en otros países del mundo.
Para Espinoza, esta operación ha sido destinada a afirmar la presencia de Washington no solo en el Perú, sino en América Latina, “en una circunstancia en la que el Imperio busca cambiar a como dé lugar la correlación de fuerzas imperantes en la región".
El portaaviones George Washington llegará al puerto limeño del Callao (oeste) en el marco de un acuerdo de cooperación militar bilateral entre la Administración del presidente Ollanta Humala y la de Estados Unidos. El Congreso de Perú autorizó a finales de enero del presente año el ingreso y la permanencia de efectivos estadounidenses en territorio peruano.
El presidente peruano, Ollanta Humala.

Así, a partir de febrero han ingresado a Perú más de un centenar de militares de Estados Unidos, muchos de ellos para una permanencia de un año.
La llegada de George Washington ha provocado la indignación y protestas de los ciudadanos peruanos, quienes salieron también el pasado 19 de agosto a las calles de Lima para protestar por el incremento del número de militares de EE.UU. (de 125 a 3200).
En ese mismo sentido, el Partido Comunista del Perú criticó el pasado mes de marzo el aumento de la cifra de militares norteamericanos en el país y subrayó que el Pentágono busca allanar el camino de una eventual agresión bélica en América Latina, bajo la excusa de la lucha contra el narcotráfico y la insurgencia.
Cabe destacar que algunos parlamentarios peruanos han calificado de “preocupante” el despliegue de 3200 tropas extranjeras en su país.
Según la convocatoria del Colectivo Dignidad para este martes, Perú es "el único" país de la región en el que operan nueve bases militares estadounidenses, mientras que tres de sus puertos sirven para el reabastecimiento a la Cuarta Flota de EE.UU.
bhr/rha/mrk/msf
  • NEGOCIOS COTIDIANOS: Paramilitarismo, narcotráfico, y poder político en Colombia

    NEGOCIOS COTIDIANOS: Paramilitarismo, narcotráfico, y poder político en Colombia

En Colombia, la estructura paramilitar de otros tiempos ha evolucionado hacia formas más sofisticadas de penetración y control social: Las llamadas “Bandas criminales”.
En Sevilla, pueblo del norte del departamento del Valle del Cauca, Colombia, Artemo, joven comerciante de carnes, al comienzo de una noche cualquiera se despidió de su socio y de la última vecina de la cuadra que le acababa de comprar una libra de asadura, o cacheo, o desperdicios, la incierta combinación de vísceras de res, corazón, hígados, intestinos, etc., que se fríen en su propia grasa y son indicadas para elevar los niveles de colesterol. La pobreza no permite ningún miramiento en dietas.
Artemo tenía una hija a la que amaba y una ex mujer a la que no odiaba demasiado. Más o menos tranquilo en cuanto a los afectos, por dentro lo carcomían las difíciles condiciones económicas. No debía una gran suma, pero la que tenía era suficiente para trasnocharlo. El monto adeudado no estaba lejos de sus alcances, pero las condiciones del préstamo sí bastaban para hacerle trizas la tranquilidad a cualquiera.
Al día siguiente, Artemo no abrió el negocio a las 6 de la mañana, como de costumbre. Tampoco lo hizo a las 8, o a las 9, o más tarde. Al mediodía, su socio, luego de llamarlo en vano varias veces al teléfono celular, fue hasta la casa, a unas cuadras. Un rato después de no conseguir ninguna respuesta a sus llamados, se tomó el atrevimiento de empujar la puerta con fuerza e ingresar. Halló a Artemo en el cuarto del fondo colgado de una viga del techo. Hacía varias horas que se había suicidado, según dictaminó el médico forense. No dejó mensajes o nota alguna.
Una semana antes, Artemo había recibido una amenaza seria. Se lo comentó al socio, en secreto. Si no pagaba la deuda junto a los copiosos intereses que se habían venido sumando con cada día de retraso, le matarían la hija, la ex mujer, y los padres, y luego él, en tal orden. Tanto Artemo, como el socio eran conscientes de que no se trataba de una broma o una exageración. Así, o casi así, habían hecho con Antonio, y con Marco, y con otros conocidos que de la noche a la mañana habían caído en la espiral sin fondo de los préstamos “gota a gota”, que controlan con mano de hierro las bandas paramilitares de la región.
Le habían prestado 400 mil pesos, menos de 150 dólares, unos meses atrás. Pagó día tras día los altísimos intereses del 10 % diario durante un buen tiempo, pero las cosas se complicaron y empezó a atrasarse en las cuotas, intereses que fueron acrecentando la obligación inicial, hasta que la cifra se salió de los márgenes en pocas semanas.
En Colombia, la estructura paramilitar de otros tiempos ha evolucionado hacia formas más sofisticadas de penetración y control social: Las llamadas “Bandas criminales”, que no son otra cosa que entidades atomizadas, pero organizadas y coordinadas, de los paramilitares, dominan una extensa gama de los negocios y el comercio del país. En unos participan activamente, en algunos más son una especie de armazón parasitario, pero insoslayable.
Es un andamiaje de bandidos que ya no opera sólo desde arriba, apropiándose de los recursos de la salud, la educación o de la riqueza de los megaproyectos económicos, como hace años, sino que empieza carcomiendo la bases más elementales de la sociedad. Afecta desde la esquina, la cuadra más pobre, el negocio informal, el establecimiento medio surtido, asciende por la buseta del barrio, el mini mercado, la peluquería de medio pelo, hasta llegar a las estructuras del contrabando organizado, como algunos comercios de los San Andresito, que protestan en masa cuando el gobierno amenaza con legalizarlos, la distribución de partes de automotor, alimentos, electrodomésticos, los almacenes de cadena, aquello que mueve dinero en el país. Es decir, todo.
Lo cierto es que son pocas las actividades económicas, transacciones, flujos de dinero, cultivos, establecimientos, legales e ilegales, que hoy en día pueden permanecer al margen de la acción criminal organizada del cruce entre paramilitarismo y narcotráfico. Operan en los pequeños pueblos de la Costa Atlántica y en las ciudades intermedias del interior, en los pueblos polvorientos de los Llanos Orientales y en la propia capital de la república, en las aldeas insondables del Chocó y en las dos o tres esquinas para mostrar de Medellín. Por supuesto, tienen tomadas las fronteras, y, de manera particular, los extensos límites con Venezuela, históricos, activos, fulgurantes, indivisibles, que superan los 2.200 kilómetros.
Controlan la piratería, el contrabando de mercancías, gasolina y personas, el tráfico de drogas, la especulación monetaria, la compraventa de bolívares y pesos, son prestamistas y usureros. El estado colombiano, en los tiempos de Álvaro Uribe, no sólo fue permisivo sino que auspició y fortaleció el paramilitarismo. La justicia se acercó a los tentáculos políticos, pero dejó indemne la estructura económica, la misma que causa estragos al interior del país, y que afecta de modo sensible a Venezuela. Las ganancias son exorbitantes.
Las fronteras de Colombia han estado en situación de tensión desde los distantes tiempos de la Independencia. Hemos perdido territorios por descuido, se han corrido los mojones en silencio, las hemos violado para asesinar guerrilleros “en caliente”, decimos hacerlas respetar para despertar falsos sentimientos de patria, como son la mayoría de los sentimientos de patria. Los habitantes de esas extrañas tierras son colombianos si se trata de negarlos, pero son invasores si son venezolanos o brasileños o ecuatorianos que cruzan a saludarnos de los puentes para acá. En Cúcuta, en Paraguachón, en Leticia, en Ipiales, la misma cosa.
La situación no ha cambiado. Los departamentos de frontera colombianos son pobres y abandonados. Sea la frontera con Venezuela, con Brasil, con Panamá, con Perú o con Ecuador, también la misma cosa. Los fronterizos paisanos sobreviven sin políticas de generación de empleo digno, sin acceso a la educación y con un sistema de salud aun peor que el del resto del país, lo cual es difícil de imaginar. No les llegan los planes de vivienda que apenas si asoman por Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla.
Ningún gobierno colombiano ha generado políticas sociales para los habitantes de las fronteras. De acuerdo con estudios del Departamento Nacional de Planeación y del PNUD, los 12 departamentos y 70 municipios fronterizos, que a lo largo de 6.301 kilómetros le dan casi la vuelta a Colombia, exhiben, con contadas excepciones, indicadores por debajo de la media nacional y muy lejos de los de la capital.
El cierre de la frontera decretado por el gobierno Venezolano es una medida que obliga a discutir la política social y económica del Estado colombiano en estas zonas. No es una crisis nueva ni única. Es un problema de hace muchos años, cuya solución siempre se ha esquivado. Según cifras oficiales, la actual campaña anti contrabando del gobierno venezolano, que lleva un año, ha dejado 1.185 detenidos, 176 trochas inhabilitadas y 19.000 toneladas de productos confiscadas. Las cifras se incrementaron en los días recientes. Pero es un problema profundo, entre dos pueblos hermanos, cuya atención debe ser integral, y asumida de manera responsable y mancomunada por ambos gobiernos.
La alianza entre paramilitarismo, narcotráfico y poder político es vieja en Norte de Santander. Data, al menos, de 1999, cuando la Casa Castaño le encargó a Salvatore Mancuso el control del Bloque Catatumbo. El poderoso Clan Barriga (conformado por los hermanos Carlos Emiro, ex senador, Pedro Luis, multimillonario empresario de la construcción y de fábrica de asfalto, quien según la ONG Progresar era el jefe de finanzas del “Bloque Catatumbo”, y Rafael, alias “Toyota”, que amasó su gran fortuna como contrabandista prototipo de carros robados en Venezuela), tuvo vínculos estrechos con “El Iguano”, reconocido comandante paramilitar, y con el asesinado narcotraficante Luís Pérez Mogollón, alias “El Pulpo”. (1)
Si los tres mosqueteros eran cuatro, los tres apóstoles del Clan Barriga fueron cinco o más. También figuraba el extraditable Yensy Miranda Dávila, beneficiario del programa Agro Ingreso Seguro del gobierno del expresidente Álvaro Uribe, acusado por el juez Baltasar Garzón de efectuar envíos masivos de cocaína colombiana hacia Europa, a través de Venezuela, con escala en Guinea Bissau, en África. (2)
En la lista de beneficiarios directos, concurrentes, allegados y pupilos de estos vínculos perversos, existen dirigentes y líderes nacionales, regionales y locales, hubo y hay senadores y ex senadores, representantes y ex representantes, ex gobernadores y el actual gobernador, ex alcaldes, secretarios de gobierno y hacienda, secretarios de todas las carteras, funcionarios y funcionarias de todas las pelambres, contratistas, terratenientes de la palma aceitera, concesionarios de la explotación de yacimientos petrolíferos y de la veta de carbón ubicada entre Sardinata y La Gabarra. en fin.
Muchos de los nombres presuntos, condenados o vinculados a investigaciones figuran en investigaciones previas, denuncias y artículos, desde 2006. El régimen de terror llevado a cabo contra testigos e investigadores no ha permitido mayores avances (3). Pero hay verdades irrefutables: “La oleada paramilitar en El Catatumbo nortesantandereano, dejó cerca de once mil campesinos (as) asesinados. Más de ciento treinta mil desplazados y pasan de ochocientos los desaparecidos registrados” (4).
Las bandas criminales del paramilitarismo y del narcotráfico vieron una oportunidad excelsa en la frontera con Venezuela. La han aprovechado de la manera excesiva y despiadada que saben hacerlo. Es un problema para Venezuela, cuyas pérdidas sólo en cuanto al contrabando de gasolina se estima que supera los 200 millones de dólares anuales. Una de las puntas del iceberg.
Pero, ante todo, es un problema de Colombia y de los colombianos, que también son víctimas del esquema implantado e implementado por el enlace entre los paramilitares, los narcotraficantes y la dirigencia política, que se desborda por las fronteras. 
La ilegalidad es una moda repentina en este país, que de pronto pone a circular la alharaca mediática para incrementar audiencias, el golpe de pecho de algún funcionario despistado, un prelado de súbito moralista o un incómodo opositor de izquierda. Porque la ilegalidad no sólo está inserta en un negocio o en la sustancia de uso ilícito, sino que, sobre todo, está enquistada en los endebles articulados de unas leyes hechas con el firme propósito de que no se cumplan, o se cumplan a medias, o se cumplan de acuerdo con la ocasión y el marrano.
Nunca se estableció con claridad si Artemo se suicidó o si lo suicidaron. Si lo hizo con mano propia o si fue con un poco de ayuda de sus amigos prestamistas. Tomó un dinero que la usura no le permitió cancelar, pero también pudo no ser así. De igual modo, habría llegado un buen vecino con el fin de garantizarle que su local no sería incendiado, o él asesinado a tiros una mañana, o la hija secuestrada al salir del colegio, a cambio de lo cual debería abonar a diario una suma ponderada de acuerdo con sus ingresos, ligeramente por encima. Trances delincuenciales como este no se daban antes en Venezuela. Ahora avanzan, como en una oleada, de occidente a oriente.
En todo caso, la justicia colombiana se da por bien servida con cualquier teoría más o menos creíble sobre la muerte de Artemo, con tal de evitarse líos, en los que el propio juez pueda terminar optando entre suicidarse y quitarse la vida.

Escrito por Juan Alberto Sánchez Marín, periodista y director de cine y televisión colombiano. Colaborador en Hispantv.com
(1)  “El negocio de la droga en el bloque Catatumbo”. La República. Bogotá, 28 de abril de 2013.  http://www.larepublica.co/economia/el-negocio-de-la-droga-en-el-bloque-catatumbo_37429
(2)  “Otro Extraditable recibió AIS.” Noticias UNO. Bogotá, 24 de octubre de 2009.  http://noticiasunolaredindependiente.com/2009/10/24/noticias/extraditable-con-ais/
(3)  Cepeda Castro, Iván. “Los campos de exterminio y las fosas comunes en El Catatumbo.” Derechos Humanos en Colombia. Bogotá, 1 de julio de 2006. Equipo Nizkor.  http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/catacumbo1.html
(4)  Meneses Reyes, Carlos. “El clan Barriga: Parapolítica y negocios en Norte de Santander”. Portal Rebelión. 10 de marzo de 2014.  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181817
La contraofensiva global de la derecha
Por: Emir Sader
Publicado 31 agosto 2015
Sectores de la derecha ecuatoriana manifestaron este domingo.
Cuando llegan las elecciones, la derecha se juega por entero intentando ganar, como fueron los casos recientes de Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay, y como ocurre actualmente en Argentina y en Venezuela. 
América latina ha sido el escenario privilegiado de ofensivas de la derecha, porque es la región del mundo donde la derecha ha quedado más desplazada. Ha perdido sucesivas elecciones en los países con gobiernos progresistas y pasó a apelar a intentos de desestabilización política valiéndose de su elemento más fuerte: el monopolio privado de los medios de comunicación.
Cuando llegan las elecciones, la derecha se juega por entero intentando ganar, como fueron los casos recientes de Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay, y como ocurre actualmente en Argentina y en Venezuela. Acumulando nuevas derrotas, la derecha pasa a poner en práctica planes de desestabilización política, como son los casos actuales en Brasil, Ecuador y Bolivia.
La oposición brasileña ha intentado, hasta donde pudo, cuestionar la reelección de Dilma Rousseff, haciendo que el primer año de su segundo mandato sea un período de crisis, de amenazas de ingobernabilidad y de resistencia de parte del gobierno y del movimiento popular. Hasta que esa operación se agota, pero el gobierno sale de ella debilitado, presionado por las fuerzas de centroderecha hacia un pacto conservador a cambio de la recuperación de la gobernabilidad.
En Bolivia, una región –Potosí– constituyó un comité cívico y, con una plataforma de reivindicaciones locales, hizo una huelga regional y organizó una marcha belicosa hacia la capital. El gobierno alega que ha concedido las principales reivindicaciones, pero los huelguistas lo niegan, aunque finalmente suspenden su movida, con amenazas de retomarla.
Pero no es sólo en América latina que se da esa contraofensiva. Como Grecia y España aparecían como países en donde surge una nueva izquierda en Europa, con el agotamiento de los partidos tradicionales, reducidos todos a la política de austeridad, ahí también la derecha retomó su ofensiva. Syriza y Podemos han pasado a cuestionar la austeridad y a capitalizar el descontento generalizado de la población.
En Ecuador, dos medidas tributarias que el gobierno envió al Congreso, que recaen sobre el dos por ciento más rico de la población, llevaron a que la oposición –sumándose, una vez más, sectores de la ultraizquierda con la derecha– desatara una reacción amplia y violenta, que algunos llamaron un “levantamiento” en contra del gobierno. Apoyada en sectores minoritarios del movimiento indígena y sindical, se chocaron con grandes movilizaciones populares de apoyo al gobierno de Rafael Correa. En Grecia, la derecha tuvo que actuar más duramente, porque era inminente el riesgo de que un gobierno cuestionará concretamente a la austeridad. La Unión Europea ha actuado con toda su brutalidad para derrotar y humillar al nuevo gobierno griego e intenta demostrar a toda Europa que fuera de la austeridad no habría vida posible.
El fracaso del intento de Syriza de romper con la austeridad vino a completar la operación de contención de Podemos y de mantener la bipolaridad española, condición indispensable para el mantenimiento de la austeridad. El PP juega su suerte a la posibilidad de incorporar a Ciudadanos a una alianza que le permita seguir gobernando, como si nada hubiera pasado en España. Caso contrario, tendría que apelar al abrazo de ahogado con el Psoe, reabriendo caminos para que Podemos vuelva a cuestionar la bipolaridad con todavía mas fuerza.
Esa línea de acción tiene los ojos puestos en el resto de Europa, pero especialmente sobre España, donde Podemos se apoyaba en la experiencia griega como vía posible de superación de la austeridad. Contra el ascenso de Podemos se ha desatado una estrategia combinada en varios planos. En primer lugar, los medios han fabricado mecanismos de rechazo de la nueva organización, mezclando denuncias sobre el comportamiento de algunos de sus dirigentes y organizando una nueva agrupación de centroderecha –Ciudadanos–, para que dispute con Podemos los efectos del desgaste del bipartidismo, con Podemos volviéndose el blanco principal de la actuación de los dos partidos tradicionales –PP y PSOE–, ambos en pánico, actuando juntos para poner limites a la ascenso de Podemos. Todo lo que se hace en Grecia y en España representa el capítulo europeo de la contraofensiva conservadora global, que tiene en América latina su epicentro, porque es en esa región que el modelo neoliberal es más fuertemente cuestionado. Frente a la fragilidad del modelo neoliberal, la derecha reacciona con intentos de desestabilización de gobiernos que ponen en jaque a su modelo, pero también con bloqueos a las nuevas posibilidades de construcción de alternativas. Pero al no presentar propuestas renovadoras de su modelo, la contraofensiva de la derecha a escala global revela su corto aliento. **Publicado en Rebelión Tags
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Putin presenta ley que excluye el dólar de negocios de la UEE
El presidente ruso presentó la ley ante el Parlamento ruso
El presidente ruso presentó la ley ante el Parlamento ruso | Foto: Archivo
Los países miembros de la Unión Económica Euroasiática podrían realizar transacciones de manera directa y sin monedas intermediarias, una vez que el Parlamento ruso apruebe el reglamento propuesto por el mandatario.
El jefe de Estado ruso, Vladimir Putin, presentó este lunes al Parlamento un proyecto de ley que ratifica el acuerdo de mercado unificado firmado por los seis miembros de la Unión Económica Eurosiática (UEE), que prevé excluir el dólar y el euro de las transacciones entre Armenia, Bielorrusia Kazajistán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán.
Una vez que se apruebe la ratificación, los bancos de los países convenidos podrán acceder a los mercados de sus socios y transferir dinero directamente y sin recurrir a monedas intermediarias. La UEE espera que la medida incremente la liquidez en el mercado de divisas nacionales, señala el diario ruso, finanz.ru. 
El mandatario ruso propuso crear la UEE en el marco de fijar la unión monetaria, por lo que encomendó al Banco Central de Rusia y el Ministerio de Finanzas, preparar las enmiendas adecuadas para empezar las negociaciones mediante la Comisión Económica de Euroasia.
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Su objetivo es garantizar la libre circulación de mercancías, de servicios, capitales y fuerza de trabajo. Así como ampliar el esquema integracionista con la perspectiva de ingreso, pegado al reajuste de la legislación nacional a las normas colectivas.
DATO » La Unión Económica Euroasiática fue creada el año pasado por los países miembros y comenzó a funcionar en enero de 2015, bajo principios universales transparentes establecidos en las normas de la Organización Mundial Comercio (OMC).  Tags Putin UEE Economía dólar negocios bancos mercado desarrollo finanz.ru Por: teleSUR/och-AS
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Colombia: desplazados de sus tierras 7 millones de campesinos
Eberto Díaz, presidente de la Federación Sindical Agraria (Fensuagro).
Eberto Díaz, presidente de la Federación Sindical Agraria (Fensuagro).
Según un dirigente campesino de la nación suramericana, ese sector enfrenta serios problemas para acceder a la tierra, la educación, los servicios básicos y la seguridad social.
Al menos siete millones de campesinos, han sido desplazados de sus tierras a causa del conflicto armado, aseguró este martes el presidente de la Federación Sindical Agraria (Fensuagro),  Eberto Díaz.
Durante una entrevista con el programa Agenda Abierta de teleSUR, precisó, además, que la política del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha generado que 10 millones de héctareas le sean arrebatados al gremio que vive de la tierra.
Al mismo tiempo, se refirió a que, según el Tercer Censo Nacional Agropecuario 2015 presentado por el Departamento Nacional de Estadística (Dane), apenas el 6,3 por ciento del área rural dispersa censada se destina a la siembra de cultivos.
Esto generó malestar en el mismo Jefe de Estado colombiano, que reconoció el mal uso que se le ha dado al suelo en la nación. “El campo sigue en un atraso enorme frente al resto del país y ahí se concentra la pobreza y la desigualdad. Si queremos paz tenemos que prestarle más atención al campo”, sostuvo Santos, según destaca el portal LaFM.
En ese sentido, el dirigente campesino indicó que, más allá de los índices de pobreza y la falta de educación, el “80 por ciento de la población rural no tiene acceso a la energía eléctrica y el 59 por ciento no goza de acceso al agua potable”. 
Aunado a ello, Díaz aseveró que la política de Santos “favorece los agronegocios”, lo cual le da ventaja a los grandes empresarios y lleva al campesino a abandonar el campo o “a solo vender su fuerza laboral”.
Indicó también que los bancos colombianos aplican las mismas condiciones para acceder a los créditos, lo que vuelve la situación “inviable”, porque un campesino no puede cancelar de igual forma una tasa de interés que un gran empresario.
Lea también: Campesinos de Colombia denuncian falta de apoyo gubernamental
Por esa razón, el dirigente gremial enfatizó que se debe replantear el tema de la política crediticia para el campesinado en ese país, con la cual se establezcan tasas de “hasta cero por ciento”. Además, el Gobierno colombiano debe establecer nuevas políticas que beneficien al sector campesino, para que se garantice el acceso a la tierra, la educación, a los servicios básicos y la seguridad social.
Díaz criticó que en Colombia no se establezcan nuevos parámetros frente al Tratado de Libre Comercio ante economías europeas, que terminan vendiendo más barato en el país neogranadino, debido al subsidio que otorga en eso países, lo que genera una competencia desigual. Lea también: Censo Agropecuario confirma causa de conflicto colombiano  
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