sábado, 8 de noviembre de 2014

ASI SE VENDE MEXICO, ASI SE MUERE MEXICO....................



Barbarie-Helguera



La foto-Hernández


Tecnología necesaria al país-Fisgón


De los males el menos-Magú



Compañero de dolor-Fisgón


Bajo el escenario-Helguera



En mangas de camisa-Rocha
Diálogo politécnico-Helguera       

viernes, 7 de noviembre de 2014

Chomsky alerta del peligro de una guerra nuclear
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El intelectual estadounidense Noam Chomsky ha manifestado en una entrevista difundida este viernes por la cadena rusa ‘Russia Today’ su preocupación por el comienzo de una nueva Guerra Fría entre Rusia y Occidente y por la posibilidad de que estalle, incluso de manera involuntaria, una guerra nuclear.

“El mundo ha estado desgraciadamente a punto de sufrir una guerra nuclear en el pasado y esto podría suceder de nuevo al haber caído Rusia y Occidente en lo que parece ser otra Guerra Fría”, ha declarado el filósofo de Filadelfia (en Estados Unidos) en el programa Sophie&Co.

Chomsky señala como uno de los factores que incrementan el peligro de conflagración a escala mundial el cambio de la naturaleza de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) tras la expansión de sus dominios. “Ahora su objetivo”, estima, “es alcanzar el control global de los sistemas de energía, en lugar de velar por el mantenimiento del equilibrio militar intergubernamental”.

“El peor de los escenarios, por supuesto, sería una guerra nuclear, que sería terrible. Los Estados que la iniciaran serían eliminados por sus consecuencias. Ese sería el peor caso. Ha llegado a estar alarmantemente cerca en varias ocasiones en el pasado. Y podría ocurrir nuevamente, pero no por ser planeada, sino por las peligrosas interacciones que se llevan a cabo”, ha advertido.

En opinión del estadounidense, la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de Oriente Medio ha agravado los desequilibrios de la situación global. Chomsky considera que las acciones militares como la efectuada en Irak -que califica de “mazazo” - operan como catalizador de los conflictos regionales.

mla/ncl/mrk

Así fue el histórico desfile militar en la Plaza Roja de Moscú del 7 de noviembre de 1941

Así fue el histórico desfile militar en la Plaza Roja de Moscú del 7 de noviembre de 1941
17:40 07/11/2014
Moscú, 7 nov (Nóvosti)
El impacto del desfile militar del 7 de noviembre de 1941 en la Plaza Roja de Moscú, celebrado para conmemorar el 24º aniversario de la Revolución de Octubre, fue comparable a una operación militar: demostró al mundo que la URSS no pensaba rendirse y elevó la moral de todo el pueblo.
En otoño de 1941 el destino del país se decidía en los accesos a su capital. Las tropas soviéticas libraban duros combates contra los nazis y la línea de frente en algunas zonas estaba a 30 kilómetros del centro de Moscú.
El 6 de noviembre tras una reunión solemne celebrada en la estación de metro Mayakovskaya, Stalin anunció a los altos funcionarios del partido la hora de inicio del desfile en la Plaza Roja.
Los comandantes de las unidades que participaron en la parada la supieron a las 23.00 del mismo día y los invitados, a partir de las 5.00 de la madrugada del 7 de noviembre. En el último momento, por razones de seguridad, se decidió comenzar la marcha dos horas antes de lo habitual, a la 8.00 de la mañana.
En Moscú no había suficientes efectivos y se decidió trasferir a Moscú unidades de cadetes y de caballería.
Los organizadores temían que la aviación alemana bombardeara Moscú el día de la fiesta comunista para intentar abatir o herir a los altos dirigentes de la URSS.
Para evitarlo, los aviones soviéticos lanzaron ataques preventivos contra los aeródromos del enemigo desde el 5 de noviembre. Pero el 6 de noviembre los meteorólogos militares informaron que el día siguiente registraría fuertes tormentas de nieve y los nazis tendrían dificultades para volar.
Para proteger el desfile se retiraron los 550 cazas del frente y, según se informó el 8 de noviembre, las fuerzas antiaéreas soviéticas abatieron 34 aviones del enemigo.
La noche del 6 de noviembre, por orden de Stalin, se desenfundaron y se iluminaron las estrellas del Kremlin y se quitó el camuflaje que ocultaba el mausoleo de Lenin.
A las 7.50 en la tribuna del mausoleo aparecieron Stalin y aquellos miembros del Gabinete que se encontraban en Moscú. El general Gueorgui Zhukov ocupó el puesto de comando.
A las 8.00h todos los altavoces, que en aquellos tiempos no se apagaban a ninguna hora, anunciaron el comienzo de la transmisión del desfile a mando del teniente general Pavel Artemiev, y el mariscal de la URSS, Semión Budenny pasó revista a las tropas.
Budenny salió montando un caballo de la torre Spáskaya del Kremlin a las 8.00h. Después del informe del comandante del desfile y la revista a las tropas Stalin pronunció un discurso en que subrayó los nacientes éxitos del combate por Moscú: en algunas zonas el avance del enemigo estaba detenido y la situación se establecía.
Los nazis no consiguieron los objetivos de la operación Tifón ideada para tomar rápidamente la capital soviética.
Los cadetes de artillería inauguraron el desfile. Les siguieron soldados de Artillería, Infantería y la Armada que desfilaron al son de la orquesta del Distrito Militar de Moscú que tocaba marchas revolucionarias.
Finalizaron la parada la caballería y los carros de combate T-34 y KV.
En total, en el desfile, que duró 25 minutos, participaron 28.500 personas, 140 piezas de artillería, 160 tanques y 232 vehículos. La aviación no pudo intervenir a causa de las condiciones meteorológicas adversas.
El 6 y el 7 de noviembre el Ejército Rojo realizó varias operaciones contra el enemigo y los soldados partieron de la parada directamente para el frente.
Gracias al desfile, el país entero comprendió que la moral de combate del Ejército no estaba quebrada. Al desfile asistieron, además de los obreros y los empleados soviéticos, corresponsales de periódicos extranjeros.
Fue la única parada organizada en los años de la guerra; las tropas volvieron a desfilar por la Plaza Roja solo en mayo de 1945.
Desde 2003 el Gobierno de Moscú organiza el 7 de noviembre marchas solemnes de cadetes y jóvenes activistas.

“La gran fábrica de independentistas de Cataluña se llama Mariano Rajoy"

 

Josep Rull, coordinador general de Convergencia Democrática de Cataluña
15:21 07/11/2014
Entrevista con Josep Rull
Josep Rull, coordinador general de Convergencia Democrática de Cataluña y diputado en el Parlamento autonómico, explica en una entrevista a Nóvosti que Cataluña vivirá este domingo un “acto de normalidad democrática” en donde miles de personas opinaran sobre el futuro de su región.
Después de este largo proceso que el Tribunal Constitucional español ha suspendido, ¿qué ocurrirá el próximo domingo?
Nuestra voluntad es poner las urnas al amparo de tres principios constitucionales: el de la libertad de expresión, el de la libertad ideológica y el del derecho de participación ciudadana. No nos planteamos poner las urnas como un acto de desobediencia, sino como un acto de normalidad democrática.
¿Cuánta participación sería suficiente para dar validez al proceso?
Hoy no nos planteamos un límite ni por arriba ni por abajo. Estamos convencidos de que los ciudadanos van a utilizar este instrumento de expresión política, de dignidad democrática y lo van a utilizar a fondo, tanto los que estamos por la independencia como los que están en contra. Las urnas han de servir para todos.
¿Qué escenarios se pueden dar el próximo 9 de noviembre ante la prohibición?
Nos gustaría un único escenario: el de la normalidad democrática, es decir, que se abran los colegios electorales y que la gente participe normalmente. Esto es lo que tendría que pasar en un país normal. El presidente español, Mariano Rajoy, insiste en que el 9N sea el día de la vergüenza democrática en España. Y los catalanes queremos que el 9N sea el día de la dignidad democrática en Cataluña. Este es el dilema. Se va a imponer por un sentido de lógica y de racionalidad el planteamiento que hacemos desde Cataluña.
¿Cuáles son los siguientes pasos tras esta consulta?
El mandato democrático desafortunadamente no pueden ser las urnas del día 9, porque el Estado español lo está dificultando muchísimo. Por eso necesitamos un nuevo mandato, el de unas elecciones plebiscitarias, aunque no renunciamos a que el Gobierno español permita convocar un referéndum normal, como el de Escocia o el de Quebec, un referéndum acordado por las dos partes. No renunciamos a esta negociación. Pero como lo vemos complicado, tendremos que abrir el camino hacia esas elecciones con unos programas electorales muy claros que las transformen en referéndum.
La sociedad catalana está muy dividida ante la independencia…
Alrededor del 50% de los catalanes está por la independencia, otro 30% está en contra y hay un margen del 20% que quieren que Cataluña sea un Estado, pero les gustaría que fuera dentro de España. Esta es la clave. Estos últimos eran antes la mayoría, pero han visto que ante la actitud cerrada sistemática del Estado español que renuncia a ser el Estado de los catalanes saben que la única opción que tenemos es la independencia. La gran fábrica de independentistas de Cataluña se llama Gobierno de España, se llama Mariano Rajoy.
¿Convergencia descarta ampliar competencias o impulsar un estado federal?
Como partido hemos hecho una apuesta clara por la independencia. Si el Estado español ofrece algo interesante a Cataluña, son los catalanes los que deben decidir si quieren un cambio de estatuto o la independencia. Nosotros explicaremos que dados los antecedentes históricos y la nula capacidad de cumplir los compromisos del Estado español, lo mejor para Cataluña, para España, y para el conjunto de Europa es que tengamos un estado propio.
¿No es muy complicada la doble pregunta que deben contestar los catalanes este domingo?
La primera intención del ministro principal de Escocia fue plantear una pregunta triple: quedarse tal cual (no), más autogobierno escocés (si/no) o la independencia (si/si).
¿Cómo valora la respuesta de España ante el desafío catalán?
El Estado español no ha dado señales de vida. Es más una voluntad y un deseo por nuestra parte, pero los partidos mayoritarios españoles no han puesto nada sobre la mesa. El PSOE plantea una reforma de la Constitución pero no dice en qué forma y en qué términos y el Partido Popular mantiene una actitud muy dura, muy contundente. PP y PSOE se niegan a dar voz al pueblo catalán, se niegan a escuchar la opinión de los catalanes. Nos parece inaudito. Simplemente queremos que se conozca la opinión de los catalanes. No tiene efectos vinculantes. Frente a esto que parece lógico y sensato, nos dicen que no: “ustedes no son nadie para opinar”, “no vamos a tener en cuenta de ningún modo lo que opinen los catalanes”. Y esto genera una sensación de agravio muy considerable. Hay mucha gente en Cataluña que inicialmente no estaba por la independencia, pero que no quieren que nos vuelvan a humillar como país.
¿Prevén incidentes el domingo?
No, nosotros siempre planteamos un único escenario. Si hay violencia por parte del Estado español, que no me pasa por la cabeza, sería su derrota más clara. Estamos en el siglo XXI, y no creo que a nadie le pase por la cabeza utilizar la violencia. Nosotros, como movimiento pacífico y democrático, solo tenemos el instrumento de la palabra y el instrumento de las urnas, que son los instrumentos del soberanismo catalán.
Por Pilar Casanova